sábado, 27 de agosto de 2016

Rosa (Rosa Romero) de España, de Jesús Cintora

Anoten la siguiente historia en la letra pequeña de este tiempo de búsqueda del pacto y la regeneración.  25/07/2016 
ESPAÑA CLM SEMANA SANTA:GRA139 CIUDAD REAL, 31/03/2015.- La presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal (2d), acompañada de la alcaldesa de Ciudad Real, Rosa Romero, y por el delegado de la Junta en Ciudad Real, Antonio Lucas-Torres (i), ha expresado hoy su devoción por Jesús de Medinaceli y su admiración por la Virgen de la Esperanza (en la imagen) durante la visita que ha realizado a los pasos de ambas hermandades, que tienen su sede en el popular barrio del Pilar de Ciudad Real. EFE/Mariano Cieza Moreno
La presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal (2d), acompañada de la alcaldesa de Ciudad Real, Rosa Romero, y por el delegado de la Junta en Ciudad Real, Antonio Lucas-Torres (i), en una procesión de Semana Santa. EFE/Mariano Cieza Moreno
Hoy en día, un joven español, con menos de 25 años, tiene muchas opciones de estar entre casi el 50% de paro juvenil que hay en nuestro país. Rosa Romero, cumplidos los 24, tomó la decisión de su vida: se afilió al Partido Popular. A los 25 ya era concejala de Ciudad Real y, desde entonces, ha cobrado dinero público del Ayuntamiento, de las Cortes de Castilla-La Mancha, del Senado, del Congreso… Ha sido alcaldesa, portavoz parlamentaria autonómica, senadora, diputada… y acaba de ser elegida vicepresidenta tercera del Congreso. Romero tiene un sueldo mensual de más de 7.500 euros al mes, incluidos los más de 1.800 euros libres de impuestos por ser de una provincia diferente a Madrid.
Sale Celia Villalobos y entra "savia nueva" en la Mesa de la Cámara Baja con Rosa Romero. No ha importado que Rosa fuera sancionada anteriormente por el Banco de España o que la oposición de su tierra la relacione con los sobresueldos de Bárcenas. Romero goza ya de un puestazo en el Parlamento español, desde donde, en las últimas horas, ha escrito en Twitter: "Si el PSOE no permite la gobernabilidad de España, poniéndose a la altura de Podemos, los españoles ya no los verán como fuerza alternativa". Fuerte hay que estar para imponerse a las adversidades de Rosa. Las vitaminas de Cospedal se presumen como decisivas. Los hay de la confianza de Mariano, de Soraya, de Javier (Arenas), de María Dolores… Hay que arrimarse al poder y sortear obstáculos.
Rosa Romero fue sancionada por el Banco de España por cometer dos faltas muy graves como consejera de Caja Castilla-La Mancha (sí, también sacó tiempo para estar en una de esas entidades financiera que hubo que intervenir con dinero público) y, entre col y col, sus opositores la han acusado de estar en los papeles de Bárcenas, de irregularidades en obras y adjudicaciones públicas y de haber sido denunciada por un constructor que la acusó de construirle un parque infantil en casa a cargo del ayuntamiento de Ciudad Real… El último pleno municipal, en el que Rosa anunció su renuncia, acabó con tal bronca que se pidió la intervención de la Policía Local.
Desde hoy, el rey busca candidato a la investidura como presidente del gobierno y Rajoy necesita acuerdos. El PP presiona, porque le gustaría tener el apoyo del PSOE o de Ciudadanos y los nacionalistas, como ocurrió en la Mesa del Congreso. Así logró nuestra Rosa su último ascenso. Ella disfruta del que es, por ahora, el único acuerdo alcanzado por los populares, nada menos, que con Albert Rivera y los independentistas. Rosa es un ejemplo de pacto y regeneración. Rosa es, por ello, nuestra Rosa de España.

viernes, 26 de agosto de 2016

Sin gobierno. Y pequeña loa a los diferentes, de Coral Bravo

Vie, 5 Ago 2016 - Coral Bravo es Doctora en Filología
http://www.elplural.com/2016/08/05/sin-gobierno-y-pequena-loa-los-diferentes

Desde que era una niña me ha solido ocurrir que mi visión de las cosas ha sido muy diferente a la de la mayoría. Más de una vez me he sentido contra corriente; y me he preguntado si mis neuronas son muy diferentes a las del resto, puesto que mis esquemas mentales e intelectuales, con cierta frecuencia, se han alejado de los moldes con que suelen discernir (o no discernir) la gran parte de la gente de que, en buena parte de mi vida, me he visto rodeada. Me han parecido evidentes cosas que la mayoría no percibían ni por asomo; y, al contrario, opiniones y creencias aceptadas como normativas a mí me han parecido deleznables. Y no lo digo a modo de autoalabanza, como algunos pudieran pensar. Al contrario, confieso que más de una vez ser consciente de ello me lo hacía pasar mal. Ya se sabe, las ovejas negras del rebaño no suelen gustar al rebaño, y se sienten diferentes. Quizás porque lo son.Y ello tanto en cuestiones nimias o prosaicas como en temas vitales y trascendentes. Por poner un ejemplo muy simple que me viene a la mente a vuela pluma, desde la misma infancia me han solido gustar las personas que no gustan a nadie, los diferentes, los que hacían cosas distintas a las que hacen los demás, los que percibía que se atrevían a salir de los modelos impuestos, aunque ello les supusiera la crítica del resto, que, por cierto, por lo general era, y es, la crítica de los envidiosos, los hipócritas y los mediocres.  Los diferentes suelen inspirar rechazo, a mí admiración, porque tienen personalidad propia, y porque suelen ser libres, algo que en este país no suele gustar. Con el tiempo fui entendiendo que vivimos inmersos en una sociedad de intensa tradición judeocristiana, es decir, adoctrinada en el mimetismo, en la idiotez, en una moral artera que premia la mediocridad y la desidia, y no acepta la diversidad ni la diferencia. Y en eso seguimos todavía.Viene a cuento esta pequeña disertación, que me ha surgido espontáneamente, porque he vuelto a percibir algo parecido con respecto a lo que inspira la situación política inaudita que ahora vivimos los españoles. Permítaseme la licencia, porque en pleno verano pensar mucho en Rajoy y sus secuaces cuesta. Buena parte de los que habitamos la vieja y vapuleada piel de toro ansían con vehemencia que se forme un gobierno a costa de lo que sea. Las críticas de los españoles a la clase política se han multiplicado en las últimas semanas, pero no en torno al deseo de una regeneración democrática del país y de sus instituciones, lo cual es, en mi opinión, lo que más urge, sino en el apremio, ya digo, de que tengamos un gobierno sin importar por quiénes esté formado.Hace unos días alguien me comentaba, como en tantos corrillos mediáticos, que le parecía vergonzoso que en este país estemos sin gobierno, que es algo que no se puede admitir, que sin gobierno no se hacen leyes ni se avanza; y parece que esa idea es la que prevalece en estos momentos en el ideario colectivo de los españoles. Quizás, como en otras ocasiones, mis ideas son contrarias a las de la mayoría. Seré, quizás, una oveja negra del rebaño, pero lo que más me importa como ciudadana es que el próximo gobierno de España, se constituya en días, semanas o meses, sea un gobierno, ya no eficiente, sino al menos mínimamente democrático y decente. Prefiero que no nos gobierne nadie a que los que lo hagan nos lleven al precipicio, a que se carguen a golpe de decretos los derechos ciudadanos y su dignidad. Prefiero no avanzar a retroceder, prefiero que no se cambien leyes en beneficio de los voraces y en detrimento de la mayoría.Quizás vaya contra corriente, pero me parece surrealista que buena parte de los ciudadanos se escandalicen por el paréntesis político que estamos viviendo y no lo hagan ante la idea de que nos pueda volver a gobernar un partido político inmerso en tramas corruptas, implicado  en supuestos delitos de cohecho, de malversación de fondos públicos, de nepotismo, y especialista en gestiones destinadas a saquear el país en beneficio propio y de sus amigos; un partido político que expande el idiotismo como herramienta secular de sumisión, que apoya a los ricos y vapulea a los más vulnerables, que ignora y desprecia a las minorías y a los “diferentes”.Honestamente, en esa tesitura la actual eventualidad se me hace más apetecible y mucho menos peligrosa que volver a tener un terrible y siniestro gobierno neoliberal, aunque sea sin mayoría absoluta.Que Rajoy vierta la responsabilidad de que haya un gobierno al PSOE me parece surrealista. Está más que claro que si Sánchez hubiera apoyado a Rajoy la izquierda de este país que aún apoya al partido socialista saldría en desbandada. Se convertiría en cómplice de la tortura política a la que hemos sido sometidos, y sería, muy probablemente, su fin. Aunque, …quizás la culpa de todo la siga teniendo Zapatero, y no una izquierda dividida y desnortada, ni una derecha terrible y voraz que ha asolado el país convirtiéndole en uno de los países más corruptos, tiranos y absurdos de Europa; ni una parte de la sociedad española, intolerante, cerril y acrítica, que la sigue votando. Una parte de la sociedad que, como dice el comunicador Risto Mejide, sinceramente, me avergüenza. Y, de nuevo sin que, aparentemente, venga mucho a cuento, dedico esta reflexión a los “diferentes”, a esos que odian y vapulean el clero y la derecha, a esos que se desmarcan de la estupidez inducida, a esos que piensan, a esos que son libres y hacen que el mundo sea mucho más rico, más grato, más tierno y más habitable.

jueves, 25 de agosto de 2016

“El capitalismo no se puede cambiar, se tiene que destruir”


La diputada islandesa pretende convertir su país en un refugio seguro para informadores

http://internacional.elpais.com/internacional/2013/08/23/actualidad/1377252161_022233.html

 
Birgitta Jónsdóttir, en un banco cercano al Parlamento. AFP

Birgitta Jónsdóttir (Reikiavik, 1967) es una luchadora optimista. Una mujer convencida de que el siglo XXI será el de la gente corriente. El siglo en el que la ciudadanía despertará para cambiar las reglas del juego. Desde hace años centra su lucha en garantizar el acceso de los ciudadanos a la información, a los hechos, para que puedan tomar decisiones. Diputada islandesa, excolaboradora de Wikileaks y poetisa, ha hecho de la libertad de información y expresión su bandera, y preside el International Modern Media Institute, una iniciativa que pretende convertir Islandia en un refugio seguro para informadores y filtradores.
“Tenemos que colaborar para ir contra la corriente”, dice en conversación telefónica desde la capital islandesa. “Hay mucha gente que no quiere ser parte de este monstruo que hemos creado en el nombre del capitalismo”.
Jónsdóttir habla con un tono de voz muy tranquilo y se ríe a menudo de sus propias ocurrencias. Sus respuestas denotan que, en cierto modo, pertenece a la escuela de los que piensan que el método es el camino. “Yo no tengo todas las soluciones, gracias a Dios, pero creo que si recabamos las ideas que se están poniendo a funcionar en muchos sitios del mundo, podemos crear muchos modelos distintos para sociedades distintas”.
Fue a finales de 2009 cuando esta mujer de 46 años decidió lanzarse al ruedo político. La indignación de los ciudadanos islandeses estaba en lo más alto tras el colapso financiero. No dudó en involucrarse en la creación de El Movimiento, un partido nacido al calor de las protestas ciudadanas. En apenas ocho semanas consiguieron un 7% de los votos.


“Las crisis son geniales, lo mejor que puede ocurrir: son la única fuerza que mueve a la gente a unirse y pedir cambios”
Pero fue un partido para un momento concreto, integrado por gentes de muy distintas procedencias.
A finales de 2012 puso en marcha el Partido Pirata islandés, con el que consiguió tres escaños en las elecciones de abril. Libertad de información y de expresión, democracia directa, privacidad y reformas de las leyes de patentes y derechos de autor son algunas de las batallas de su nueva formación.
Pregunta. ¿Qué es lo que los líderes del mundo aún no han entendido?
Respuesta. No han entendido que estamos en el siglo XXI y que nuestro modo de comunicarnos y de compartir información lo ha transformado todo radicalmente. No entienden que se está produciendo una revolución de la información que va muy rápido. Pero sí que han entendido cómo abusar de esas nuevas formas de comunicación que utilizamos, invadiendo nuestra privacidad, socavando los cimientos de nuestras democracias. Vivimos en un mundo en que el periodista ya no puede proteger a sus fuentes, donde los médicos no pueden garantizar la privacidad de sus pacientes… Los líderes mundiales no entienden el daño que están causando. Tampoco comprenden el significado de las palabras sostenibilidad o transparencia.
Jónsdóttir está experimentando con fórmulas de democracia directa desde las filas del Partido Pirata. Los ciudadanos ya pueden enviar a su formación propuestas para que sean trasladadas al Parlamento a través del programa Better Iceland. Las cinco más votadas serán presentadas. El programa está en pañales, pero en octubre comenzará a funcionar. “Lo que queremos conseguir es esa idea de la democracia líquida. Todos estamos viendo, en todo el mundo, que nuestros sistemas no funcionan porque fueron creados hace mucho tiempo, en sociedades muy distintas a la nuestra”. Dice que la democracia representativa está agotada, que los representantes del ciudadano no tienen que ser políticos profesionales. “¿Cómo hacemos para conseguir que la gente en general pueda participar en la cocreación de las sociedades en que vivimos? Tenemos que ir hacia estructuras más pequeñas y al mismo tiempo necesitamos poder transferir nuestro voto a personas en las que confiemos”.
P. Además de mejorar los mecanismos de democracia directa, ¿qué más habría que hacer?
R. Lo fundamental es empezar, ya mismo, a pensar qué futuro queremos tener como humanidad. Todo el mundo entiende qué es lo que va mal, pero muy poca gente tiene soluciones. Tenemos que reunir a todos los visionarios, a la gente que está buscando salidas. Yo no quiero que el futuro sea crear una colonia en Marte, y sé que todavía tenemos tiempo para darle la vuelta a todo. Nuestras sociedades están completamente rotas.
P. Pero, ¿qué medidas concretas habría que adoptar? ¿Qué habría que hacer hoy, por ejemplo, con respecto a la economía?
R. Tenemos que rehacer el sistema. Yo lo que estoy haciendo, y por eso intenté entrar en el Parlamento por un corto periodo de tiempo, es tratar de comprender cómo funcionan las cosas para evitar cometer los mismos errores que los demás y poder así encontrar maneras de desmantelarlas. Lo que considero más urgente es encontrar el modo de salir de este increíble y loco consumismo y hallar vías sostenibles para nuestras comunidades. En temas económicos, me pregunto: ¿por qué no hay más sitios que funcionan como Mondragón —empresa basada en la cultura cooperativista en la que el capital es un instrumento subordinado al trabajo—? Necesitamos visionarios, contadores de historias, académicos, ciberpunkis, hackers… Y tenemos que involucrar a los más jóvenes.

Cuatro ideas


  • ¿Una voz alternativa que debería ser escuchada? Vandana Shiva, de India.“Aúna dos mundos muy interesantes. “Es científica; y una persona realmente compasiva”. 
  • ¿Una idea o medida concreta para un mundo mejor? “Tenemos que comprender adónde queremos ir y cómo llegar a ello. Quiero que todo el mundo piense en esto y que lo comparta”.
  • ¿Un libro? This machine kills secrets (Esta máquina mata secretos), de Andy Greenberg. “Es sobre criptografía. Greenberg fue de los primeros en recalcarla importancia de nuestra privacidad en la Red”.
  • ¿Una cita? “Es mejor ser odiado por ser quien eres que ser amado por ser quien no eres”.
P. ¿Qué lecciones se pueden extraer de toda la crisis que se ha vivido en su país?
R. Aquí empezamos muy bien, tras la crisis pusimos ideas en común para ver qué podíamos hacer para evitar que se produjera otra. Ustedes tuvieron una muy buena experiencia en España, cuando tuvieron su movimiento de mayo y consiguieron que gente de grupos muy distintos trabajaran juntos. Pero el error que cometieron fue el de no plantar nuevas semillas en el Parlamento y en los lugares donde se toman las decisiones; porque no se pueden cambiar las cosas solo desde fuera; es necesaria la presión desde dentro. Hay que tener a activistas normales en los centros de poder que estén dispuestos a entrar durante un corto periodo de tiempo para usarlos como una plataforma en la que recabar información y crear un puente con la gente, por ejemplo. Pero en Islandia no fuimos lo suficientemente rápidos, de modo que la Constitución que queríamos reescribir parece que no será reescrita. El Gobierno que tomó el poder fue muy lento y quiso hacer demasiadas cosas a la vez, en vez de centrarse en cómo cambiar la infraestructura, que es una prioridad.
P. Y con el nuevo Gobierno de David Gunnlaugsson esto no va a ocurrir.
R. Tenemos un Gobierno tremendo. La ventana de oportunidad para el cambio, durante una crisis, es pequeña y se abre y se cierra muy rápido. Aquellos que en el mundo queremos un cambio tenemos que estar preparados para la siguiente crisis, tener los textos legales, conocer las infraestructuras y saber utilizar estas crisis, porque tendremos más. Las crisis son geniales, son lo mejor que puede ocurrir: son la única fuerza que mueve a la gente a unirse y pedir cambios. Es el único momento en que la gente no teme el cambio, porque siente que ya hay uno en marcha y lo abraza. Puede ser un cambio a peor, con el que la gente esté dispuesta a sacrificar sus derechos; o puede ser a mejor, para reclamar más derechos.
P. ¿Hay que cambiar el capitalismo, por ejemplo? ¿Es el capitalismo el problema?


“No se pueden transformar las cosas solo desde fuera. Hacen falta activistas normales en centros de poder”
R. El capitalismo no se puede cambiar, se tiene que destruir, destrozar. Pero no quiero ningún ismo, no hay un solo sistema que sea la solución. Lo único que sí que hay que hacer es ser más sostenibles en nuestras comunidades. Tenemos que ser conscientes del coste que supone lo que consumimos; del problema de las pensiones: con tanta gente joven desempleada, ¿quién va a pagar las pensiones en los próximos 20 años? Es obvio que nuestros sistemas no funcionan, así que tal vez tengamos que volver atrás y ver qué es lo que funcionaba antes…
P. Cuando dice volver atrás, ¿a qué se refiere?
R. No soy tan vieja, aunque soy un poco vieja, pero crecí en una familia en la que mi bisabuela vivía con nosotros, nunca tuve que ir a la guardería; y no soy una inadaptada social por ello. No sé qué ha pasado con toda la sabiduría que tenían mis ancestros. La gente ya no sabe hacer salsas; las compra empaquetadas. Tal vez tengamos que volver atrás y recuperar conocimientos que se perdieron. Igual no debemos mandar a los mayores a residencias, porque es horripilante lo que pasa allí, están siendo privatizadas, no les cuidan bien… Tenemos que volver a los valores de sociedades más pequeñas, y cuidar los unos de los otros, porque el sistema no se va a ocupar de nosotros.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Universidad e investigación vs. deporte y olimpismo en España

Un artículo interesantísimo que compara el rendimiento en el deporte de élite y la universidad subrayado por Ignacio Sanchez-Cuenca.
La política de considerar la investigación y la universidad a imagen y semejanza del deporte de élite está mal pensada por las mismas razones que el elitismo deportivo. No hay que invertir tanto en lograr medallas de oro como en hacer posible la práctica del deporte y la mejor enseñanza en los niveles inferiores. Los rectores se matan por entrar en los rankings, pero estamos dejando de lado la enseñanza media-alta; expulsamos del sistema todos los años a gente muy valiosa, que podría reincorporarse con buenos colegios de educación terciaria que los reinsertase en el sistema. Curiosamente, el sistema americano, tan denostado, cuida este aspecto en los Community Colleges, que cubren una educación de ciclos cortos o la educación permanente. Hagamos que todo el mundo pueda acceder al conocimiento y las medallas del conocimiento llegarán solas. Esto no es un trabajo de héroes solitarios, sino un esfuerzo colectivo. Como en fútbol, no hay que mirar cómo juegan los tres mejores equipos, sino cómo juegan los de tercera regional y los amateurs. Si España no lo ha hecho demasiado mal con la poca inversión que hay es porque el deseo de educarse ha sido fundamental en las últimas décadas. Ojalá no sea Florentino y sus admiradores quienes dicten también la política de investigación de este país.
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Firmado por: Andrés Boix Palop Lunes 22 agosto 2016
http://agendapublica.es/universidad-e-investigacion-vs-deporte-y-olimpismo-en-espana/

La finalización de los Juegos Olímpicos puede servir para reflexionar sobre algunas cosas que hacemos bien en España y otras que, desgraciadamente, no hacemos tan bien. Por ejemplo, si comparamos nuestros resultados a escala internacional en el campo de la ciencia y de la investigación con los que obtienen los deportistas españoles quizás eso nos sirva para identificar cómo de bien, o de mal, estamos.
Hay cierto consenso en nuestro país respecto a que nuestro deporte vive desde hace unos años lo que ha sido dado en llamar una “edad de oro”. Más allá de éxitos individuales, que también los ha habido, el crecimiento económico y desarrollo del país en las últimas décadas ha permitido una mejora general del nivel de nuestro deporte de base y para ensanchar la base más allá de la elite, en la línea de lo que es habitual en aquellos países más avanzados que suelen copar medalleros muy por encima de lo que debieran si atendiéramos únicamente a su población. Así, y desde los Juegos Olímpicos de Barcelona, los resultados de nuestro país en las últimas 5 citas olímpicas han estado por encima de lo que le habría correspondido únicamente por su población (España está en torno al lugar número 30 en el ránking de los países más poblados del mundo): 13º, 25º, 20º, 15º, 21º en las citas, respectivamente, de Atlanta, Sidney, Atenas, Beijing y Londres. En los Juegos recién concluidos, entre el unánime reconocimiento del éxito obtenido, el resultado final ha sido el segundo mejor de la Historia, con una 14ª posición juzgada como la mejor prueba de la buena salud del deporte español. Aunque todavía lejos de países como Alemania, Italia, Reino Unido o Francia, la mejora es evidente respecto de años anteriores. El deporte español es considerado casi unánimemente como uno de los ámbitos en que España ha sabido superar el atraso respecto del resto del mundo occidental que fue la norma a lo largo de casi todo el siglo XX hasta el punto de ser tenido por un ejemplo. Si en otras áreas nos fuera tan bien como en nuestro deporte, se suele decir, estaríamos entre los primeros países del mundo.
Por el contrario, el consenso respecto de nuestras Universidades y, en general, respecto de nuestro sistema de educación superior y de ciencia e investigación es más bien el contrario. Suele considerarse que en este campo no hemos logrado recuperarnos del “retraso secular” que el franquismo nos legó, cuando no se escucha en ocasiones incluso, que hemos retrocedido. Por ejemplo, periódicamente se nos informa del drama que supone que no haya ninguna Universidad española entre las 10 mejores del mundo. Ni entre las 100 mejores. ¡Ni siquiera entre las 200 mejores! (aunque quizás haya una, aunque eso tampoco sea suficiente para entrar en el Top 50 europeo). Y es cierto que da la sensación de que no contamos con Universidades que individualmente consideradas sobresalgan singularmente. Pero la evaluación global del sistema quizás debiera tener en cuenta que, en cambio, hay muchas Universidades situadas en el escalón inmediatamente posterior, un escalón que quizás es el que corresponde a España por su peso poblacional y económico. La publicación reciente de los últimos resultados del ranking de Shangai confirma, de hecho, que el 80% de las Universidades españolas, es decir, la práctica totalidad de nuestro sistema universitario, está entre la clase media-alta de las instituciones de enseñanza superior del mundo. 
Si analizamos los resultados a partir del “medallero” que suele ser tenido como relevante en estos casos, y con las limitaciones y reduccionismo de todo listado que hace una foto fija a partir de pocos elementos fácilmente mensurables, la producción científica española tampoco se antoja tan insuficiente. Siendo como es España el undécimo o duodécimo país por Producto Interior Bruto según diversas estimaciones, no es descabellado suponer que una posición equivalente a ese potencial debiera ser tenida por suficiente, por mucho que siempre se pueda aspirar a más. ¡A fin de cuentas unos resultados olímpicos mucho menos honrosos suelen ser tenidos como reflejo de un deporte muy sano y exitoso!
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Pues bien, y al parecer, nuestras Universidades, lo que es producir, producen. Lo hacen, de hecho, por encima de lo que nos correspondería por población… y también por encima de lo que nos correspondería por PIB. Si tenemos en cuenta, además, que España dedica un porcentaje menor de su PIB que la mayor parte de países de la OCDE a educación e inversión en investigación científica, los resultados que vemos ahí arriba son todavía más meritorios. ¡Más aún para un sistema que es juzgado casi unánimemente como muy deficiente!
Ahora bien, si queremos ser rigurosos, es cierto que estos datos en bruto son quizás en exceso cuantitativos (lo que, por otro lado, no deja de ser normal) y que conviene descartar la posibilidad de que en España se esté haciendo mucha investigación pero, a la hora de la verdad, muy mala o no del todo buena.  En efecto, al corregir los daros por el factor de impacto, la producción científica española es algo menor a lo que era la producción en bruto estrictamente cuantitativa. Pero, aun así, esta producción científica de alta calidad sigue estando estrictamente en línea con lo que sería de esperar dado cuál es el PIB español… y bastante por encima de lo que sería de esperar si matizáramos ese PIB en bruto teniendo en cuenta el rácano porcentaje que dedicamos a investigación superior e investigación en nuestro país.
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La imagen que nos proporciona este peculiar “medallero” de la ciencia e investigación no transmite la foto de un país que lo haga tan mal como nos suelen decir. Curiosamente, podría decirse que, de hecho, nuestra ciencia es de hecho bastante mejor y más consistente que nuestro deporte… a falta de que una actuación esplendorosa en Río de Janeiro este verano pueda alterar la ecuación.
Comparado con el deporte, nos faltan personalidades de primerísima fila (la famosa ausencia de Premios Nobel) que en ciertas disciplinas aparecen porque en el mundo del deporte el esfuerzo individual puede en ocasiones ser suficiente para conseguir la excelencia. En ciencia e investigación los resultados tienen más que ver con una labor colaborativa y de mucha gente, dificultando que aparezcan estas “excepciones”.  Pero no son éstas las que nos informan del nivel general del desarrollo del deporte de un país, como tampoco en el caso de la investigación.
Tampoco tenemos en nuestras Universidades un equivalente a un Real Madrid CF o a un FC Barcelona, por varias razones. En primer lugar, porque nuestro tejido universitario y científico es más plural y policéntrico, en lugar de concentrar esfuerzos en pocos centros (caso de hacerlo así, no duden que tendríamos en los ránkings alguna Universidad mejor situada). En segundo lugar, porque tampoco generan nuestros centros de investigación el entusiasmo político e inversor de nuestros clubes de fútbol. Así, mientras la financiación de la ciencia en España está por debajo de lo habitual en el resto de países con los que nos queremos comparar, somos líderes en la inyección de fondos públicos para el fútbol profesional, hasta el punto de que ha merecido una investigación absolutamente única por parte de la Comisión Europea. No cabe duda de que un entusiasmo semejante por otras actividades las propulsaría a resultados aún más honrosos en la escena internacional.
Mientras ello no ocurra, y contando con lo que contamos, no parece que nuestro sistema de Universidades e investigación sea particularmente ineficiente. Lo cual no significa que no tenga defectos ni sea susceptible de recibir mejoras. Pero para tener una mejor comprensión de los primeros y poder poner en marcha las segundas conviene saber dónde estamos exactamente. Y muy probablemente no estamos tan mal sino tan bien, o incluso mejor, como nuestro deporte.
 

Carta abierta a Arnaldo Otegi y sus admiradores

 Pelayo Martín


Si un día alguien me pregunta por los muertos de un atentado con bomba a la puerta de un centro comercial, y yo le respondo: "Es que habíamos avisado"... llamadme hijo de la gran puta... llamadme miserable sin entrañas... psicópata de mierda... pero no me nombreis "líder de ningún proceso de paz"... el que soy ahora os lo agradecerá eternamente.
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El autor responde a los homenajes que recibe el líder de la izquierda abertzale: “No puede ser usted referente de la izquierda. De ninguna izquierda. De hecho, la izquierda es una víctima más de usted y de ETA”.  24 mayo 2016
http://www.lamarea.com/2016/05/24/carta-abierta-a-arnaldo-otegi-y-sus-admiradores/

Carta abierta a Arnaldo Otegi y sus admiradores

Señor Otegi:
Le escribo estas líneas porque estoy desconcertado ante su figura y ante la admiración que le profesan personas que se dicen de izquierdas, como Pablo Iglesias, Lluís Llach, Anna Gabriel o David Fernández; y también, entre otros, un numeroso grupo de miembros o simpatizantes de Acción Antifascista y de otras organizaciones socialistas, comunistas y anarquistas. Le escribo, en resumen, para explicarle mi desconcierto.
Antes de nada, permítame decirle que no voy a negar lo evidente. Sé que Franco oprimió a los nacionalistas vascos (al igual, por cierto, que oprimió a demócratas y antifranquistas del resto de España). Sé que en Euskadi (Euskalherria, si usted quiere) ha habido torturas por parte del Estado y hubo terrorismo de Estado. También ha habido sentencias judiciales impresentables (como la que motivó el cierre de Egunkaria). Efectivamente, las leyes internacionales dicen que los presos deben estar cerca del lugar en que residen sus familias. Se lo reconozco: si se ilegalizó Batasuna, se deberían ilegalizar también los partidos españoles de extrema derecha que, exactamente igual que usted ha hecho durante décadas, defienden o justifican algún tipo de violencia y desafían el orden democrático. Y, por supuesto, la doctrina Parot era una cadena perpetua encubierta.
Dicho esto, sobre lo que volveré más adelante, deje que le explique mi desconcierto. Si no me equivoco, usted nació en 1958. Desconozco cómo ingresó en ETA, pero según la Wikipedia, tenía usted 19 años cuando en 1977* huyó a Francia al descubrirse su pertenencia a ETA (pm). Para entonces ETA había matado a más de 50 personas, desde reconocidos torturadores franquistas, hasta miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y, también, a ciudadanos anónimos que pasaban por allí.
En 1987 tenía usted casi 30 años. Era un adulto. Me pregunto qué pensaba entonces de los más 500 muertos que a esas alturas ya había causado la organización a la que pertenecía. Ese año de 1987, ETA atentó contra un supermercado Hipercor de Barcelona matando a 21 personas. Entre las más de 500 víctimas que acumulaba la banda para entonces, había políticos, guardias civiles, militares y agentes de policía y, también, jubilados, taxistas, empresarios, obreros, estudiantes, deportistas, camareros, fotógrafos, pescadores, peluqueros, médicos, panaderos, niños, adolescentes… Hace unos días dijo usted que el atentado jamás debió haber ocurrido. ¿Por qué no abandonó usted entonces la organización, como habían hecho muchos otros, en protesta por las muertes? La única explicación que puedo encontrar es la de que usted, casi con 30 años; siendo ya un adulto, estaba de acuerdo con esos asesinatos. ¿Quizá por aquel entonces era usted un halcón, un macho alfa? Usted, claro, no los llamaría asesinatos. Los llamaría bajas enemigas, ejecuciones o con cualquier otro eufemismo.
En cualquier caso, si usted los consideraba ejecuciones, eso quiere decir que usted era partidario de la pena de muerte: como Pinochet, Thatcher, Bush, Ariel Sharon, Netanyahu, Trump, Le Pen… ¿Era usted de ese tipo de gente? Deduzco que a sus casi 30 años no le parecía a usted que toda persona tuviera derecho a un juicio justo, a una defensa… No creía usted en los Derechos Humanos. Es más, consideraba usted que había unos sujetos (sus compañeros) legitimados para volarle la cabeza a los enemigos.
Parece que no le planteaba a usted demasiados problemas morales el hecho de que la organización a la que usted pertenecía le privara a alguien de la vida, así que menos escrúpulos morales suscitaría en usted el extorsionar y amenazar a quien fuese necesario (mediante el sarcástico impuesto revolucionario) o el privar a una persona de su libertad. Tengo entendido que participó usted en varios secuestros. Me dirá usted, en su descargo, que pensaba que vivía en una guerra. Pero, señor Otegi, hasta en la guerra hay reglas, y ETA las violó todas.
¿Y qué me dice de las muertes de la gente que pasaba por allí? Supongo que, igual que Aznar, Bush, Rumsfield, Sharon o Netanyahu, consideraría usted esas muertes como daños colaterales. Y si usted pensaba entonces que esas muertes, esos daños colaterales, eran necesarios para conseguir el fin, entonces, señor Otegi, abrazó usted la razón de Estado de Maquiavelo: el fin justifica los medios. Exactamente la misma razón de Estado que animaba a los fascistas de los GAL o que animó a las acciones ilegales del Gobierno de Thatcher contra miembros del IRA. Su mente, señor Otegi, durante la mayor parte de su vida –y perdóneme la dureza de la expresión– ha funcionado exactamente con el mismo combustible (puro estiércol moral) con el que funcionaba la mente de los fascistas que usted y los suyos decían combatir. Si se siente ofendido y quiere dejar de leer, lo entendería; pero siempre puede usted ofrecerme sus razones.
Señor Otegi, desconozco las circunstancias en las que usted se crió. Ignoro cómo fue su socialización. Puedo intuir que sus familiares sufrieron el franquismo. Diría que usted sufrió un totalitarismo por partida doble: el del franquismo y el de su familia. Porque con sus actos ha demostrado que la educación recibida por usted en valores democráticos, tolerancia y derechos humanos ha dejado mucho que desear. Sin embargo, millones de ciudadanos de este país sufrieron como usted el franquismo, incluso un franquismo más virulento, y eso no los convirtió en secuestradores, ni en cómplices de asesinos, ni siquiera en partidarios de la pena de muerte, ni de la violación de los derechos humanos.
DIÁLOGO Y NEGOCIACIÓN
Usted tenía casi 30 años cuando ETA puso la bomba en Hipercor y, lo repito, hace poco dijo que ese atentado no debía haber ocurrido. Sin embargo, hasta la década que va de 2000 a 2010, no tenemos noticia de que se distanciase definitivamente de la estrategia violenta. En 2008, cuando salió de la cárcel tras cumplir una de las muchas condenas que pesaron sobre usted por enaltecimiento del terrorismo (es decir, por homenajear y ensalzar a esos que empleaban las mismas tácticas y los mismos razonamientos que los fascistas, los fanáticos y los mafiosos), dijo que apostaba por el “diálogo y la negociación” para resolver ‘el conflicto’.
En 2008 tenía usted 50 años y se había pasado media vida justificando y contemporizando con las ejecuciones sin juicio, la extorsión, la tortura, la muerte de civiles y, en definitiva, la violación de todos y cada uno de los derechos humanos… Por eso no entiendo cómo alguien que se dice de izquierdas, como Pablo Iglesias, Anna Gabriel, David Fernández o Lluís Llach, pueden admirar a alguien como usted. No, señor Otegi, no es usted Mandela, ni Gandhi, ni Allende. No es usted un personaje mítico, ni legendario. Por eso no puedo entender cómo militantes de Acción Antifascista admiran a un tipo que, hasta bien entrado en su madurez, ha tenido el mismo esquema mental que Thatcher, Bush, Franco o que cualquier patriota ultraderechista. Y esto que digo lo digo sin entrar en detalles doctrinales acerca del etnicismo y del socialismo nacionalista (o nacional-socialismo) que ha animado su vida, señor Otegi, desde hace tantas décadas. Ahí habría tanto que rascar…
Pero concedámosle lo que es suyo. Jugó usted un papel en que ETA abandonara las armas. Así es. ¿Eso lo convierte en un héroe y un referente para la izquierda? No, en absoluto. Eso simplemente le convierte en un tipo que por una vez en su vida (y demasiado tarde) hizo parte de lo que cualquier persona bien nacida habría hecho. En el fin de la violencia de ETA ha jugado un papel muchísima gente: para empezar, la inmensa mayoría de la sociedad vasca (eso que usted llama ‘pueblo’ y del que se erige en portavoz sin ninguna legitimidad). Los terroristas, lo sabe bien, hubieran acabado derrotados con o sin usted. Esto lo supo ver, o más bien se lo hicieron ver a usted mucho antes que a otros miembros de ETA y de su entorno. A usted le hicieron ver la nueva fase que se avecinaba y se apresuró a coger un buen sitio para jugar en posición de ventaja en ese ‘nuevo tiempo’.
No puede ser usted referente de la izquierda. De ninguna izquierda. De hecho, la izquierda es una víctima más de usted y de ETA. Antes que usted, señor Otegi, deberían ser referente de la izquierda todos y cada uno de los ciudadanos que han aguantado las amenazas y la violencia de ETA sin recurrir ellos mismos a la violencia. Deberían ser homenajeados y tratados como auténticos héroes los activistas de Gesto por la paz, de Basta Ya, los amenazados, los perseguidos… Referentes de Pablo Iglesias, Anna Gabriel, David Fernàndez, Lluís Llach y compañía, deberían ser las víctimas de la violencia y las víctimas de personas que, como usted, señor Otegi, creen o han creído alguna vez que el asesinato, el secuestro y la extorsión son acciones válidas. Además, y tanto que habla usted de socialismo, me gustaría que me dijera una cosa, una sola cosa, de las que ha hecho usted por el bien de los trabajadores de Euskadi (Euskalherria, si usted quiere). ¿Qué derechos laborales ha defendido usted o ayudado a conquistar para ellos?
Me voy a permitir ahora repetir aquí sus presuntas razones. Las enumeré en detalle al principio de esta larga carta: Franco oprimió a los nacionalistas vascos (igual que oprimió a demócratas y antifranquistas del resto de España). En Euskalherria ha habido torturas por parte del Estado y hubo terrorismo de Estado. También ha habido sentencias judiciales injustas. Los presos deberían cumplir pena cerca del lugar en que residen sus familias. Si se ilegalizó Batasuna, se deberían ilegalizar los partidos de extrema derecha que defienden la violencia y desafían el orden democrático. La doctrina Parot era una cadena perpetua encubierta. Todo eso es verdad, y me tendrá a su lado a mí y a los auténticos demócratas para denunciarlo.
Pero también es verdad que el propio Estado de derecho, atendiendo a los deseos de democracia de la sociedad, acabó logrando establecer mecanismos para evitar que esas violaciones de los derechos humanos vuelvan a suceder o, en caso de que sucedan, puedan ser investigadas y castigadas, otorgando a sus ciudadanos el derecho a defenderse. Por ello España se somete a la jurisdicción del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, entre otros. ¿A qué jurisdicción obedecían los miembros de ETA? Me gustaría que me respondiera usted a esta pregunta, señor Otegi: ¿Ante qué tribunal podían recurrir las víctimas de ETA para evitar su muerte, su tortura o su confinamiento en condiciones inhumanas?
Nada justifica el asesinato (ni siquiera entendido como pena de muerte), el secuestro (incluso entendido como detención) y ni la extorsión (aunque se le llamara impuesto revolucionario). El asesinato, el secuestro y la extorsión (o llámelos usted como quiera, si quiere llámelo lucha armada), no se justifican por el hecho de que se cometan desde una pretendida ideología de izquierdas o en aras de unos supuestos fines de justicia social ni de liberación nacional. El asesinato, el secuestro y la extorsión siempre son fascismo.
PRESOS POLÍTICOS
Señor Otegi, hasta bien entrado en su madurez, sus esquemas mentales (su concepción de la democracia y del valor de la vida humana) eran homologables a los que tenían Pinochet, Bush, Netanyahu o Thatcher. Nada justifica que usted sea digno de admiración. Máxime cuando en las instituciones vascas y estatales tenía usted desde hacía décadas ejemplos a los que seguir (Mario Onaindia, Patxi Zabaleta…). En el País Vasco han existido partidos independentistas no violentos mucho antes de que ETA abandonara las armas. Nadie ilegalizó a Aralar, ni a Eusko-Alkartasuna, por ejemplo. Si dentro del mundo abertzale (es decir, patriota) hay alguien digno de admiración son aquellos que condenaron la violencia hace décadas. Desde que en este Estado hay democracia siempre se ha podido ser independentista. Por eso, pese a lo que digan usted y los suyos, en el Estado español no hay presos políticos. Si los miembros de ETA estuvieran encarcelados por sus ideas independentistas y supuestamente socialistas, también estarían en la cárcel los miembros de Aralar y de otras formaciones. No, señor Otegi, ni usted fue un preso político ni lo son los que todavía cumplen pena.
Usted ha pedido perdón por algunas muertes, pero no todas; ¿sigue usted pensando que había gente que debía morir? Un hombre de paz no pensaría esas cosas. No tenga miedo: condene todas las muertes causadas por ETA. Porque si usted es todavía incapaz de condenar la violencia de ETA es, bien porque la comparte, bien porque no quiere herir los sentimientos (o la hombría, o qué sé yo) de los etarras que aún no se han arrepentido, o bien porque quiere apurar el rédito político que esa negativa a condenar la violencia puede traerle a usted. ¿Su baza política, acaso, es hacernos creer que no condena la violencia por nuestro bien, porque que teme usted que, si condena, la banda pueda soliviantarse y volver a las armas? No somos tan tontos, señor Otegi. Y no se preocupe por los etarras que no se arrepienten: están donde deben estar. Bueno, no: deberían cumplir pena cerca de sus familiares. Eso ya le dije que se lo concedo.
Me concederá usted a mí que es paradójico que no le hayan importado durante 50 años los sentimientos de las víctimas y sus familiares, y que ahora le preocupen sobremanera los sentimientos de los etarras que no se arrepienten de haber empleado las tácticas y los esquemas mentales del fascismo. Así que, señor Otegi, si tuviera un poco de sensibilidad y de valentía, condenaría usted la violencia y llevaría usted una vida discreta, alejada de los medios. Y, sobra decirlo, rechazaría usted cualquier homenaje. No tiene usted más mérito que cualquier niño con uso de razón, que sabe que matar, extorsionar, secuestrar y torturar, está mal. De hecho, tiene usted menos mérito porque no ha sido capaz de darse cuenta de ello (si es que de verdad se ha dado cuenta), hasta pasados los 50 años. Usted merece perdón, pero no homenajes.
Usted y los suyos han sumido a la ciudadanía vasca en un periodo tan sombrío como el de la dictadura franquista. El mundo que ustedes crearían sería igual de totalitario, violento y arbitrario como cualquier dictadura. No saque pecho, señor Otegi. No se enorgullezca de su pasado. Haber defendido durante décadas los mismos métodos y los mismos esquemas mentales que los fascistas, los fanáticos y los mafiosos no es algo de lo que alguien medianamente inteligente presumiría, la verdad.
Sé que esta carta no obtendrá respuesta, ni de usted ni de ninguno de los aludidos. Le deseo sinceramente una larga vida sin sufrimiento. Esa vida que, lamentablemente, 829 personas y sus allegados no han podido disfrutar.
Madrid, 24 de mayo de 2016
Toño Fraguas
Fe de errores: Otegi huyó a Francia en 1977 y no en 1997, como decía el texto originalmente por error

martes, 23 de agosto de 2016

EL PRECIO DE LA ENERGÍA SE DISPARA: La luz no es para el verano

Cuando llega el verano, la luz se dispara. Es un modelo de generación y de fijación de precios que sigue primando los intereses de las grandes compañías. Algunas perspectivas preocupantes deben alertarnos, más allá del verano.  MIGUEL DE LA BALSA. 16/07/2016

http://www.estrelladigital.es/articulo/economia/luz-no-verano/20160716204332291887.html


El INE daba cuenta esta semana de la evolución de los precios: Las eléctricas, que siguen en su mundo paralelo, subieron un 8,3%sus precios en el mes de junio.
Datos que coinciden con el simulador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que atribuye a la factura de un consumidor medio acogido al Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC) un valor de 60,25 euros: un repunte de la factura de casi el 8% sobre los 55,82 euros del mes de  mayo. Un dato que supone una reducción del ahorro acumulado, del que venía presumiendo el sector, a lo largo de este año, respecto a 2015.
Los usuarios que están en el mercado libre con alguna de las grandes compañías habrán pagado más, a pesar de los increíbles descuentos ofrecidos, al margen de esos servicios que no necesitamos pero por los que nos cobran religiosamente.
A pesar de un mayor crecimiento en los precios europeos, según el índice CONTI ( Platts Continental Power Index)  somos el segundo mercado eléctrico más caro de Europa, detrás del Reino Unido, doblando prácticamente el precio medio.
Por qué en verano
Sin entrar en aspectos técnicos, a veces incomprensibles, que tienen su origen en un mercado oligopólico y que ejerce cono notable grupo de presión, los precios se fijan según las tecnologías de generación, lo que margina a la tecnologías nuevas y beneficia espectacularmente a las tecnologías ya amortizadas, como la hidroeléctrica y la nuclear.
En invierno, la generación mayoritaria, a veces en su totalidad, es por energías renovables. Con ello, llega una energía barata al mercado. Pero en verano, sin lluvias que permitan abrir las compuertas de los embalses y con mucho menos viento que mueva los parques eólicos, se pone en marcha la energía cara. La luz no es para el verano: es cuando las compañías hacen el agosto.
Efectivamente, en el mes de Junio la energía hidráulica se ha reducido en un 43% y en un 18% la producción eólica. El carbón se ha duplicado y la energía procedente del ciclo combinado ha aumentado casi en un 30%. La generación renovable (agua y viento) fue del 42,3% frente al 55% de Mayo.
Como todo kilovatio se cobra al precio de la energía más cara, aquí está la razón de las subidas veraniegas
Y por qué deberíamos estar preocupados.
El 21% de la factura de los seis primeros meses del año se corresponden con el impuesto eléctrico y con el IVA. Sin embargo, las cifras son equívocas. Debe decirse que los consumidores hemos pagado en el precio de la energía impuestos que corresponden a las empresas.
Efectivamente, el Impuesto sobre el valor de la generación eléctrica, introducido en 2013 con la “Ley de medidas fiscales en materia medioambiental y sostenibilidad energética” suponía para las empresas un coste de 7000 millones de euros. Una recaudación que, en realidad, las empresas han trasladado a los usuarios y usuarias en sus precios.
Gerard LLobet, profesor titular de economía en el Centro de Estudios Monetarios y Financieros, estima que las eléctricas convencionales sólo soportaron el 6% del coste, mientras que los consumidores y las tecnologías sujetas a tarifa (renovables y cogeneración) soportaron el 72% y el 22% restantes.
El Tribunal Supremo ha puesto en duda la constitucionalidad de este impuesto. Si se les devolvieran los 7.000M€ a las empresas eléctricas, la ciudadanía terminaría pagando el impuesto doblemente: lo pagamos entonces, vía mayores precios de la electricidad, y lo pagaríamos ahora, posiblemente vía impuestos, para financiar la devolución del impuesto a las empresas.
Por otro lado, apoyándose en el solícito Tribunal Supremo o en las torpezas legislativas del exministro Soria, las compañías han encontrado un nuevo modo de subir la facturación. En 2014, Iberdrola y Gas Natural Fenosa recurrieron al Tribunal Supremo exigiendo una modificación del margen vigente, alegaban que la metodología de cálculo adoptada por el Ministerio de Industria para fijarlo carecía de transparencia y no les permitía cubrir costes.
El Supremo ha aceptado la posición de las compañías y exigió que el Gobierno regulara con precisión la metodología de cálculo del margen de comercialización.  La CNMC ha propuesta una subida del margen que daría a las compañías cinco euros anuales más por recibo medio. Esta decisión esta pendiente de publicación en el BOE.
Por otra parte, a partir de agosto bajará el fijo y subirá el consumo. Si se consume poco, como es el caso de casas vacías o uso esporádico, la factura bajará. Por el contrario, aquellos que consuman más, como calefacción eléctrica aire acondicionado o carga de coche eléctrico, subirá el recibo.
Lo dicho, el verano no es para la luz.

lunes, 22 de agosto de 2016

La distancia sideral entre la BBC y TVE

Resulta esperpéntico que ahora Mariano Rajoy clame por una televisión pública independiente

http://elpais.com/elpais/2016/06/21/opinion/1466529080_126779.html

A cualquier líder político que se le pregunte cuál es su modelo ideal de televisión pública responderá sin sombra de duda que la BBC. El candidato del PP, Mariano Rajoy, no podía fallar. Durante una entrevista en la radio pública dijo que los partidos deberían llegar a un consenso para tener una televisión “independiente” y ajena a las disputas partidistas, a imagen y semejanza de la británica. Cualquier espectador mínimamente avispado se dará cuenta de que entre el canal público británico y el español media una distancia sideral. En los últimos cuatro años, el propio Rajoy ha hecho todo lo posible por acrecentarla.
Se podría decir que la BBC y TVE son entes antagónicos. Y no solo porque la británica sea la organización audiovisual más poderosa del mundo. Las diferencias afectan a la designación del presidente, la financiación o la calidad de los contenidos. En 2006 el Gobierno de Zapatero quiso importar el modelo de la BBC y consiguió cambios históricos para la radio y la televisión estatal al confiar a una mayoría parlamentaria el nombramiento del presidente de RTVE, lo que obligaba a un consenso entre PSOE y PP. También suprimió la publicidad, diseñó un nuevo sistema de financiación e impulsó unos informativos plurales e independientes.
Tras la llegada de Rajoy a La Moncloa, el presidente de RTVE ha vuelto a ser elegido en solitario por el PP, la subvención ha sufrido un enorme hachazo y los informativos han recaído en el sesgo progubernamental. Resulta esperpéntico que ahora el candidato del PP clame por una televisión independiente y apele al consenso después de haber hecho todo lo posible por romperlo. El candidato Rajoy aboga también por una televisión pública con contenidos diferenciados de los de los canales comerciales. Solo hay que zapear por la parrilla de TVE y la de un canal privado elegido al azar para comprobar que muchos formatos son intercambiables.
Para cambiar el modelo de RTVE, el líder del PP tal vez podría haber imitado el proceso emprendido por David Cameron para diseñar el Libro Blanco de la BBC, un documento que, como apunta el profesor Rafael Díaz Arias, ha recogido las aportaciones de más de 192.000 ciudadanos, 300 organizaciones, las opiniones de otros 4.000 encuestados y dos informes de expertos independientes. A partir de este aluvión de información se abre el debate que concluirá con la aprobación de la nueva Carta Real —norma reguladora de la misión de la compañía— que entrará en vigor el 1 de enero de 2017 y estará operativa 11 años para desacoplar su vigencia de los períodos electorales.
La proverbial equidistancia de la BBC, dice el teórico de los medios de comunicación Werner Rings, se fundamenta “en la tradición británica de no permitir la acumulación de poder en pocas manos, así como su costumbre de repartir al máximo sus responsabilidades, en las que debe participar hasta el colaborador de menos categoría”. Mucho tendrá que cambiar RTVE para que sea vista —al igual que la BBC en Reino Unido— como uno de los grandes valores del país.