sábado, 10 de diciembre de 2016

PENSADORES DEL 21. César Rendueles: "Las indignadas, las enfurecidas, son las élites económicas"

El filósofo, autor de ‘Sociofobia’ o ‘Capitalismo canalla’, reflexiona sobre el nuevo ciclo político y el sistema: “Tenemos mucho que aprender del neoliberalismo como proyecto político. Moralmente es despreciable, pero es magistral en términos de eficacia”. Publicado: 09.11.2016 CRISTINA S. BARBARROJA   

http://www.publico.es/politica/cesar-rendueles-indignadas-enfurecidas-son.html

César Rendueles, autor de ‘Sociofobia’, acaba de publicar 'En bruto' (Catarata). / WILFREDO ROMÁN
César Rendueles, autor de ‘Sociofobia’, acaba de publicar 'En bruto' (Catarata). / FOTO: WILFREDO ROMÁN
“Hemos entregado el control de nuestras vidas a fanáticos del libre mercado con una visión delirante de la realidad social”
Cesar Rendueles. Capitalismo Canalla
“Mi madre tenía la costumbre de acunarme con canciones revolucionarias”, declara en el arranque de su último libro, En bruto. Pudiera ser la forma de confesar los qués y los cómos de un filósofo sin canas ni barba, verbo sencillo y pintas de treintañero de barrio –aunque ya sea cuarentón- si no fuera porque un párrafo más allá reconoce: “El efecto que ha tenido en mí aquel adoctrinamiento temprano es exactamente el contrario del que cabría esperar. Soy completamente incapaz de tomarme en serio las aspiraciones de cientificidad no ya del marxismo, sino de la totalidad de las ciencias sociales”

Pero a César Rendueles (Girona, 1975) hay escucharle y leerle ‘en modo ironía on’, que se diría en las redes sociales que tan poco agradan al pensador. A pesar de sus maneras dulces, sale de contestar agudo a un incrédulo de la izquierda que le interpelaba en el Foro de la Cultura de Burgos, donde compartía mesa y cartel con sus colegas Manuel Cruz y Daniel Inneraty. Y en la distancia corta confiesa: “Mis padres eran militantes de izquierdas, crecí en Asturias, en los conflictivos años 80 en los que era habitual que no pudiéramos llegar a clase porque los trabajadores de los astilleros habían levantado una barricada. Y sospecho que ambas cosas, el entorno familiar y político, marcaron mi forma de ver las cosas”.

Se doctoró en Filosofía con una tesis de interminable título sobre Karl Marx, aunque hoy dé clases de Teoría Sociológica en la Complutense, “un signo de los tiempos, de la precarización de la profesión docente”, justifica. Y en su socarronería amable explica sobre el filósofo prusiano: “No veo ninguna necesidad de estar repasando permanentemente a Marx”, aunque afirme contradictorio después que “lo importante son las tesis que han permanecido”. Y se acuerda Rendueles de dos:

“Un conflicto fundamental en nuestra sociedad tiene que ver con el trabajo asalariado que introduce desafíos políticos tan importantes como la limitación de la soberanía democrática. Algunos pensamos que debería ser superada esa forma de supervivencia material basada en el salario, pero como mínimo debe ser tenida en cuenta. La otra es que el capitalismo es un sistema incapaz de ponerse límites a sí mismo. Esas ideas contemporáneas de ‘vamos a hacer un capitalismo de rostro más humano’, ‘vamos a embridar ese capitalismo financiero tan loco’, son imposibles según el marxismo. Algunos pueden pensar que hay que convivir con esa realidad. Otros, como yo, que hay que buscar sistemas alternativos”.

Tampoco se reconoce en el sambenito de ‘filósofo underground’ que le colgaron cuando fundó con otros Ladinamo, la asociación de Lavapiés creada “para intervenir desde la cultura en un Madrid arrasado por el consumo y la mercantilización”, explica. “Un desastre económico que terminó cuando empezamos a tener hijos”, dice el padre de tres, para quien Ladinamo fue una experiencia de aprendizaje de la que se llevó, de sus colegas periodistas, “vías para contar problemas complejos, no de una manera simple, pero sí clara”.

Entre sus investigaciones marxistas y su instrucción suburbana se explica la obra de César Rendueles, el pensador de la exitosa Sociofobia y padre del concepto del ciberfetischimo: algo así como el uso consumista de las tecnologías de la comunicación. Cree el profesor que “las redes sociales han rebajado nuestras expectativas sobre la intervención política o las relaciones personales” y rechaza el “solucionismo que deposita en la tecnología alguna esperanza de que las cosas cambien”. La prueba es “el nuevo ciclo político, los cambios que estamos viviendo, que nació en entornos analógicos, en las plazas, en el cara a cara”, concluye.

No tan controvertido pero igual de peculiar, su segundo gran ensayo, Capitalismo canalla, transformó el sistema en un personaje explicado a través de la literatura. De ahí frases como “Hesíodo recuerda a ratos a un directivo de la CEOE que hubiera sustituido su copa de Soberano por un tripi” o “Hoy Norman Bates trabaja en Standard & Poor's y esnifa coca en el asiento de cuero de un Bentley".
Preocupa y mucho el sistema al filósofo de la camiseta, el vaquero y las zapatillas deportivas, entre otras cosas, “por el proyecto cultural, social y económico perfectamente definido de las élites”. Dice y suena heavy: “Tenemos mucho que aprender del neoliberalismo como proyecto político”. Y a renglón seguido matiza: “Moralmente es despreciable, espantoso, pero es magistral en términos de eficacia política. Y los indignados hoy no son los que van a parar un desahucio. Las enfurecidas son las élites económicas”

En el caso concreto español cree que “la gran victoria del neoliberalismo no son los beneficios económicos sino haber dejado una sociedad civil anémica”. Según Rendueles, “la conciencia de clase en España no existe porque hemos sucumbido a una maniobra de las clases dominantes que es el patrimonialismo inmobiliario”. Y recuerda la frase del primer ministro franquista de Vivienda – “Quiero un país de propietarios, no de proletarios” –para definir la propiedad inmobiliaria como “un simulacro de movilidad social ascendente. Nos vamos morir en el mismo lugar social donde nacimos, pero con la fantasía de que nuestros hijos mejorarán su situación si les legamos una vivienda. Una perniciosa mentira”, califica.

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“El segundo vector que ha roto la conciencia de clase –continua- es el consumismo. Tiene una capacidad nihilista brutal para destruir los lazos sociales, como explicó muy bien Pasolini. El consumismo no es comprar mucho o poco sino convertir el consumo en una forma de vida, en una forma de realización personal. Es muy difícil construir una sociedad igualitaria, capaz de deliberar, con esos mimbres”, dice

A pesar de Donald Trump, el profesor de Teoría Sociológica es optimista. Aunque por culpa del magnate-presidente, entre otros, compara el momento actual con el periodo de entreguerras. “Cuando se da una mercantilización extrema, la gente reacciona, se organiza para poner freno a ese estado de excepción financiero. Históricamente han sido más frecuentes las reacciones autoritarias, xenófobas, y ese es un riesgo real. Pero en el sur de Europa está surgiendo la posibilidad de una reacción democratizadora y emancipadora”.

Con una sonrisa de ojos achinados, se confiesa “muy malo haciendo pronósticos” –también dice que “es muy conservador y las novedades le dan grima”- pero se refiere al 15M y derivados como “un ciclo político muy esperanzador”. Está a punto de publicar una antología de textos de Antonio Gramsci. Aquel dijo: “La revolución es una cosa grande y tremenda, no es un juego de diletantes o una aventura romántica”. Y por ahí va la última cita de César Rendueles: “Es posible una Europa que no es la del neoliberalismo ni la de las élites financieras. Es un proyecto titánico, sí. Pero ¿cuándo no lo fue?”.

 

viernes, 9 de diciembre de 2016

Frei Betto: “La desgracia de Brasil es su política, culpa de una herencia colonial no superada”

Hablamos con Frei Betto, escritor y teólogo brasileño, fundador de la CUT y consultor del MST, sobre el contexto extractivista en Brasil y la situación actual de este país tras la llegada al poder de Michel Temer.
Ter García | Diagonal -
http://iniciativadebate.org/2016/11/09/frei-betto-la-desgracia-de-brasil-es-su-politica-culpa-de-una-herencia-colonial-no-superada/



Frei Betto, durante la entrevista con Diagonal. / ÁLVARO MINGUITO

Carlos Alberto Libânio Christo, más conocido como Frei Betto, es teólogo de la liberación y ha escrito más de 50 libros. Tras pasar por la universidad, decidió dejar el periodismo por la religión, pero manteniendo una postura crítica y activa contra la dictadura militar que en esos años dominaba Brasil. Fue detenido varias veces y torturado por su activismo político. Es uno de los fundadores de la Central Única de Trabalhadores de Brasil (CUT) y es consultor del Movimiento dos Trabalhadores Rurais Sem Tierra (MST). Hablamos con él a raíz de la publicación de su última novela, El oro perdido de los Arienim (Hoja de Lata, 20169.

Con tu novela El oro perdido de los Arienim se puede dibujar sobre un mapa cómo fue la explotación de los recursos de Brasil por parte de los colonos portugueses. ¿Cómo ha influido esta dinámica extractivista en la configuración de Brasil como país?

Brasil ha sido una colonia ibérica, como toda América Latina –o como todas las Américas, porque Estados Unidos y Canadá durante algún tiempo han sido colonias ibéricas también–. En Brasil llegaron los portugueses y explotaron muchísimo todas nuestras riquezas. Cuando estaba en la enseñanza primaria aprendí que la historia económica de Brasil se dividía en varios siglos: primero el siglo de la madera –el nombre de Brasil viene de palo brasil, un tipo de madera que los portugueses y franceses, que también llegaron para invadir Brasil, sacaban para tintar sus tejidos aquí en Europa [actualmente este tipo de árbol está en peligro de extinción por su masiva explotación]. Después vino la caña de azúcar, después vino el oro, el café. Ocurre que hasta hoy estamos en lo mismo. La única diferencia es que la denominación ‘materias primas’ ha cambiado por el elegante nombre de ‘commodities’. Yo quise escribir esta novela, primero para hacer una narrativa de la historia colonial de Brasil. Poca gente sabe esto: en dos siglos, de Minas Gerais se ha sacado más oro que la suma de toda la plata sacada en toda América Latina. Es una cantidad impresionante. Quise rescatar esta historia, pero con sentido crítico. ¿Cuando vamos a dejar de ser un país extractivista? Y, ¿cuando vamos a aprovechar nuestras propias riquezas? Porque lo que hicieron los portugueses con las explotaciones de oro y diamantes en Minas Gerais fue lo mismo que hicieron los europeos en África y en Asia. Y, ¿qué dejaron? Nada. Dejaron dolor, miseria, hambre y pobreza. Y ahí está ahora el drama de los refugiados. Europa está cosechando lo que ha sembrado.
“Hasta hoy estamos en lo mismo. La única diferencia es que la denominación ‘materias primas’ ha cambiado por el elegante nombre de ‘commodities'”

Por un tiempo usted fue consultor del Gobierno de Lula, que mantuvo la política extractivista, aunque aumentando el poder estatal sobre los recursos brasileños. ¿Qué valoración hace sobre la gestión de los recursos naturales en los Gobiernos del PT?

Yo fui asesor especial de Lula para el programa Hambre Cero. Estuve los dos primeros años en el gobierno y salí por una razón muy sencilla: Hambre Cero era un programa emancipatorio, pero un año después, por presión de los alcaldes de Brasil, el Gobierno decidió cambiar el programa de Hambre Cero por Beca Familia. Beca Familia es un buen programa, pero es compensatorio. ¿Cual es la diferencia? Una familia que hubiera ingresado en Hambre Cero, en tres o cuatro años estaría en condiciones de no volver jamás a la pobreza y producir sus propios recursos. Las familias que han ingresado en Beca Familia, a día de hoy siguen siendo dependientes del dinero del gobierno. Es un programa asistencialista. Me fui porque no estaba de acuerdo con ese proyecto. Efectivamente Lula y Dilma han sido los mejores presidentes de nuestra historia republicana. Han hecho políticas para revalorizar nuestro mercado interno, pero no suficientes como para cambiar estructuras de Brasil que son muy anacrónicas. Poca gente lo sabe, pero Brasil y Argentina son los únicos países de las tres Américas que nunca han hecho una reforma agraria. La diferencia es que Brasil es un país demasiado grande y, a diferencia de otros países grandes como Rusia, China, India o Estados Unidos, no tiene áreas estériles. Todo es productivo, para sembrar o para reforestación, como la Amazonia. No tenemos desiertos o zonas de nieve permanentes como hay, por ejemplo, en Canadá o en la Cordillera de los Andes. En Brasil decimos que es un país que está bendecido por dios, que los ángeles se quejaban porque dios le había dado muchos privilegios, pero que dios les respondió que se esperaran a ver qué tipo de políticas esta gente iba a votar. La desgracia de Brasil es la política que tenemos, pero es culpa también de toda una herencia colonialista que todavía no hemos superado.

Al poco de que Michel Temer asumiera el Gobierno, muchas voces ya comenzaban a advertir de los cambios legislativos con los que se iban a volver a abrir las puertas de las empresas extranjeras a la explotación de recursos brasileños. ¿Piensas que el nuevo gobierno puede poner en peligro los avances conseguidos en los últimos años de PT?

Lo que hubo en Brasil fue un golpe. Un golpe blando o golpe parlamentario como ha pasado en Honduras y Paraguay. Ahora vivimos en una ‘democradura’, o sea, una falsa democracia en la que aparentemente la gente es libre, pero no es verdad. Hay una intensiva criminalización de los movimientos sociales. El pasado sábado, 5 de noviembre, la policía de Sao Paulo invadió la escuela de los Sin Tierra, cerca de la capital de este Estado, en una ciudad llamada Guararema, con armas letales, con mucha violencia. Con Temer las cosas están empeorando muchísimo. Temer se ha puesto de rodillas ante las recetas de ajustes fiscales que ya conocéis aquí en España, igual que en Grecia. En Brasil tenemos casi 20 millones de personas desocupadas. Estamos viviendo una crisis muy aguda, y todavía no sabemos cómo vamos a salir. Nuestra esperanza son las elecciones de 2018, si Lula puede volver a ser candidato. Yo no pienso que se atrevan a meterlo en la cárcel, por la repercusión mundial que esto podría tener, pero pienso que van a incriminarlo y a aprobar alguna ley que le impida ser candidato.
“Ahora vivimos en una ‘democradura’, o sea, una falsa democracia en la que aparentemente la gente es libre, pero no es verdad”

Justamente el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), del que eres asesor, desde el primer momento denunció el golpe de Estado, a pesar de las críticas formuladas contra el Gobierno del PT, que no llevó a cabo la prometida reforma agraria.

El MST es el movimiento popular más importante de Brasil porque congrega a más de cuatro millones de familias sin tierra y las mantiene muy bien organizadas en campamentos o en asentamientos. Es una gente productiva, que hace la reforma agraria de facto. Es decir, ocupa tierras que no son utilizadas –nunca ocupa propiedades productivas– y siempre tiene cuidado en investigar si una tierra que está ocupada por latifundistas pertenece a ese latifundista o si éste es un invasor y realmente la tierra pertenece al gobierno o al Banco de Brasil, que a su vez depende del gobierno. También cuando hay tierras sin uso aunque sean de latifundistas, o, por ejemplo, en el caso de latifundistas que compran áreas de la Amazonia y derriban los árboles y las mantienen sin plantar nada porque lo que quieren es vender esa tierra. Hay incluso latifundistas en la Amazonia que han vendido hasta un cuarto piso de la tierra, es decir, han hecho negocio con la misma tierra hasta cuatro veces. Es una cosa tremenda, de viejo oeste y gansters. Hay tierras de explotación ilegal de madera en las que hay ocupaciones, que ellos llaman invasiones.
En general todas las ocupaciones son exitosas. Yo mismo estaba en el gobierno cuando un grupo indígena del sur de Bahía ocupó una tierra de un latifundista. Hubo mucha protesta por parte de los latifundistas, que protestaban diciendo que eso era comunismo y que era ilegal, pidiendo que se expulsara a los indígenas. Yo estaba en la sala de Lula cuando éste llamó al ministro de Justicia, con todo el equipo de gobierno en la sala, y comentaba: “¿Qué vamos a hacer? esta tierra pertenece a ese señor”. Y el presidente del Banco de Brasil le respondió a Lula: “Presidente, no. Esta tierra no pertenece a este señor, nos pertenece a nosotros, al Banco de la Unión. Este señor es un invasor”. Entonces Lula legalizó la cesión de la tierra a lo indígenas. Eso pasa muy a menudo. A estos latifundistas invasores en Brasil se les conoce como grileiros, que viene de grillo. ¿Por qué son llamados grilleros? Porque la única reforma agraria que hubo en la historia en Brasil, y con comillas, fue en 1855, cuando el emperador portugués de Brasil ordenó que cada propietario fuera a la parroquia más cercana para registrar su tierra. Cada propietario fue y registró su tierra hasta un límite concreto y se olvidaron de abarcar la tierra que estaba entre propietarios. Pasó el plazo y como ya nadie podía registrarlo como suyo, ¿que hicieron? una escritura falsa que pusieron en un cajón con varios grillos –que segregan una sustancia química que da al papel la apariencia de viejo– y que utilizaron como prueba de que esta tierra era de su propiedad.

Volviendo a la situación actual de Brasil, qué opina, como teólogo, del aumento del evangelismo en el país y la relación que ha podido tener con el impeachmenta Dilma Rousseff.

¿Porqué hay tantos evangelistas en Brasil? En Brasil no hay un buen servicio médico, y hay mucha pobreza. La gente que no tiene acceso a servicios médicos muchas veces va a la iglesia pentecostal en busca de curas milagrosas. Hay muchos evangelistas que son honestos, gente de buena cabeza y buena intención, pero hay muchos que son explotadores del pueblo pobre, que sacan millones de reales, porque allí, como aquí, la Iglesia no tiene que pagar impuestos, y yo, como fraile esto en desacuerdo con esto. Creo que la iglesia debe estar obligada a pagar impuestos, porque si no es un lavado de dinero; un lavado ‘santo’, pero un lavado–. Muchos pastores y curas predican que Jesús es el camino, pero ellos se ponen en medio para cobrar el peaje. Ahora hay un aumento del pentecostalismo en Brasil, con funciones de fundamentalismo político. Ellos quieren llegar al poder para cambiar las leyes civiles según sus preceptos religiosos. Por ejemplo, no permitir que la gente tome bebidas alcohólicas, no permitir que las mujeres tengan derechos sobre su cuerpo, equiparar la homosexualidad a una enfermedad para la que hay que dar tratamiento. Y ya han hecho un gran avance en el Congreso brasileño, están en el poder ejecutivo y legislativo, y acaban de elegir al alcalde de Río de Janeiro. Estamos en una situación muy peligrosa de huevo de la serpiente: se está criando algo que en los próximos años va a explotar, que es el fundamentalismo evangelista en Brasil.

Siguiendo con la religión, has trabajado como asesor para países como Cuba, Nicaragua o Polonia en cuanto a relaciones entre Iglesia y Estado. ¿Qué opinas del papel de la Iglesia en España?

Me parece que la Iglesia de España tiene un pecado mortal muy grave por el que tendría que hacer mucha penitencia, que es su apoyo durante 36 años a la dictadura de Franco. La iglesia siempre predica que no se mete en política, pero es mentira. Siempre que ha visto amenazados sus privilegios, como en la guerra civil, toma partido político. Yo tengo también posiciones políticas, pero estoy en contra de que la Iglesia tome posiciones políticas contra los pobres, contra el pueblo, y a favor de los más ricos, los opresores, los banqueros. Todos los cristianos somos discípulos de un preso político: Jesús no murió en la cama de viejo, ni por un camelo en una esquina de Jerusalem. Fue preso y torturado, fue a juicio bajo dos poderes políticos, el romano y el judaico, y condenado a la pena capital de los romanos, que era la muerte en la cruz. Así que la pregunta es otra: ¿qué clase de política hacemos como cristianos y como iglesia: a favor de los más ricos o a favor de los más pobres? El papa Francisco el pasado sábado clausuró un encuentro con líderes de movimientos sociales de 60 países afirmando que tenían que seguir luchando por las tres ‘t’: techo, tierra y trabajo. La iglesia de España todavía no está totalmente alineada con la postura de Francisco. Era muy papista cuando estaba Juan Pablo II o cuando estaba Benedicto XVI, y ahora parece que ya no tiene que seguir las orientaciones del papa. Entonces, no puede decir que no tiene consideraciones políticas.

Las Kellys le contestan a la patronal hotelera

Hemos leído las declaraciones de Joan Molas, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), en las que apunta a intereses políticos detrás de las movilizaciones de las camareras de piso y hemos querido contestarle.
Las Kellys "Las que limpian los hoteles". Miércoles 30 de noviembre
http://www.izquierdadiario.es/Las-Kellys-le-contestan-a-la-patronal-hotelera?id_rubrique=2653
Foto: LasKellys.org

Estimado Sr. Molas, buen intento pero, a estas alturas, sus palabras lo único que consiguen es transmitirnos la certeza de que vamos por el camino correcto y suponen un impulso hacia adelante. Somos una asociación de mujeres trabajadoras de base, ninguneadas e invisibilizadas por múltiples factores pero con la autoestima, la dignidad y el señorío en perfecto estado; por eso no le vamos a responder como se merece al tildarnos de incapaces pues ya se ha definido usted solo suficientemente.
La Asociación Las Kellys somos una asociación autónoma. Algo de lo que pueden dar fe partidos políticos y sindicatos porque a pesar del momento convulso de campañas electorales y elecciones previas que hemos vivido la asociación presume de no haber sucumbido en las filas de ninguno.
Tal vez sus declaraciones provengan de interpretar, equívocamente y con demasiado desprecio, la influencia de los diversos grupos y parlamentarios a los que hemos presentado nuestras reivindicaciones, pero señor Molas eso solo es democracia y activismo social, no nos criminalice.
CEHAT no se puede desvincular del artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores que establece una serie de obligaciones al empresario principal, para con los trabajadores de la contrata en términos salariales y de Seguridad Social. Todas ellas basadas en el principio del derecho según el cual quien está en condiciones de obtener un beneficio debe de estar dispuesto a responder de los perjuicios que pueden derivar del mismo. En este artículo, se establece que el empresario principal exigirá a los contratistas que le acrediten por escrito que han cumplido sus obligaciones en materia de información y formación respecto de los trabajadores que vayan a prestar sus servicios en el centro de trabajo y que han realizado la evaluación de riesgos y la planificación de su actividad.
Por otro lado, señala que deberán vigilar el cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales respecto de los trabajadores contratados mediante contrata o subcontrata que trabajen en sus centros de trabajo. La participación de los trabajadores en la empresa en cuestión de riesgos laborales es un derecho que solo se puede ejercer a través de un/a delegado/a de personal o comité de empresa. Así se establece en la Ley de Riesgos Laborales, en el artículo 34. Para poder ser delegados hay que tener, como mínimo, 6 meses de antigüedad en la empresa además de una garantía de continuidad. Como esto no se da en estas empresas no disponemos del único medio para ejercer nuestros derechos.
CEHAT también se desvincula de los sueldos que las empresas externas nos conceden bajo un paraguas de intereses oscuros en los hoteles de España, pero no olvide que esos contratos se firman en los despachos de esos hoteles, por lo tanto la complicidad no es tan poca. Tenemos algunas nóminas, las cuales forman parte de procedimientos judiciales que hemos presentado como usted nos recomienda, que demuestran esto. ¿Decir que podemos empapelar su despacho suena muy rotundo?
Así mismo, en algunos casos dónde se aplica el convenio sectorial que referencia hay camareras que denuncian sobrecarga de trabajo y están sufriendo importantes daños en la salud y no es que éstas incapacitadas y débiles mujeres lo digan alegremente, sino que los resultados de estudios de salud laboral realizados por los sindicatos mayoritarios así lo reflejan.
Lamentamos leer tan banales palabras de personas tan cualificadas y relevantes en el sector del turismo porque, en nuestra ignorancia, consideramos que el reconocimiento de los problemas es el principio de la solución de los mismos.
Atentamente,
Asociación Las Kellys




Nóminas de trabajadoras camareras de piso que demuestran los salarios que se perciben en el sector. Fotos: Las Kellys

jueves, 8 de diciembre de 2016

El Tribunal de Cuentas cifra en 83,5 millones el quebranto que la Fórmula 1 causó a Valencia

El capricho de Francisco Camps de convertir Valencia en escenario de la Fórmula 1 supuso un quebranto a las arcas de la Comunidad de 83 millones de euros, según la estimación del Tribunal de Cuentas que, en un informe demoledor, desmenuza las irregularidades administrativas cometidas y las transgresiones de las normas que hicieron posible que se libraran dichos fondos. 3.12.16  Juan Carlos Escudier | Cuarto Poder

http://www.ecorepublicano.es/2016/12/el-tribunal-de-cuentas-cifra-en-835.html

El Tribunal de Cuentas cifra en 83,5 millones el quebranto que Camps y la Fórmula 1 causaron a Valencia
El informe, al que ha tenido acceso cuartopoder.es, es tan concluyente que Camps, imputado por prevaricación y malversación de caudales públicos, ha pedido a la jueza instructora que no lo admita en la causa.

Entre abril de 2006 y febrero de 2007, Camps mantuvo tres reuniones con el capo de la F1, Bernie Ecclestone, para negociar un contrato según el cual Valencia acogería la celebración de un Gran Premio entre 2008 y 2014 a razón de 24 millones de dólares cada uno, canon que podría crecer un 10% al año. Las pruebas debían tener lugar en un circuito urbano en la zona del puerto y por medio de un decreto de marzo de 2007 se concedieron a la Conselleria de Infraestructuras las competencias para su construcción.
Lo normal hubiera sido encargar la gestión del evento a una empresa pública, pero en su lugar se promovió la constitución de una sociedad denominada Valmor, cuyo capital se repartió a partes iguales entre Jorge Martínez Aspar, Fernando Roig (presidente del Villareal) y Bancaja. De los 45.00 euros iniciales, fue ampliado a 1.005.000 euros en diciembre de 2007.
La empresa se constituyó en mayo y apenas unos días después firmó en Londres, en presencia de Camps, el correspondiente contrato con la Formula 1 Administration Limited con el que adquiría en exclusiva los derechos del Gran Premio de Valencia, aun siendo imposible que pudiera organizarlo por carecer de licencia federativa. Quien sí la tenía era una empresa pública, Circuito del Motor y Promoción Deportiva (CMPD), promotora del Circuito Ricardo Tormo, con la que firmó en marzo de 2008 un contrato poco menos que surrealista.
CMPD se comprometía a organizar el Gran Premio, es decir, a contratar todos los medios materiales y humanos necesarios y Valmor, a abonar por dichos servicios una “contraprestación razonable y equitativa”, que no se cuantificaba.
De hecho, el contrato no obligaba al reembolso de los gastos que tuviera que afrontar la empresa pública, que ascendieron en 2008 a 14,6 millones, ni CMPD lo exigió. La ausencia de contraprestación, según el Tribunal de Cuentas, convertía el contrato en nulo de pleno derecho, conforme al artículo 1261.2 del Código Civil.
Aparentemente, el Gran Premio resultó un fiasco económico y la Generalitat, urgida por Valmor, decidió que otra empresa pública, la Sociedad de Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana (SPTCV), fuera quien compartiera la promoción del Gran Premio y se hiciera cargo de abonar el canon a Ecclestone los siguientes años. Se rubricó así un nuevo contrato en julio de 2009, en virtud del cual SPTCV efectuó los desembolsos correspondientes: 16,9 millones de euros en 2009, 19,7 millones en 2010 y 22,8 millones en 2011.
Nuevamente, se trataba de un contrato sin contraprestación, en una operación que ni por el objeto social ni por su rentabilidad estaba justificada. Debido a estos pagos, la empresa pública declaró en 2009 pérdidas de 49,3 millones, que obligaron a una ampliación de capital de 90,8 millones para evitar que incurriera en causa de disolución forzosa.
El Tribunal de Cuentas destaca que el contrato en realidad no era tal sino que debía ser considerado una ayuda pública o un convenio, que según las propias normas de la ley de Hacienda valenciana requerían el informe favorable de la Conselleria de Economía y Hacienda, la autorización del Consell valenciano y los informes preceptivos del secretario general de la entidad afectada, en este caso SPTCV, y el de la intervención delegada correspondiente. Nada de esto se hizo, obviamente.
En julio de 2011, en plena crisis financiera, se modificó el contrato entre Valmor y la Formula 1. Bancaja dejó de ser avalista y su lugar fue ocupado directamente por la Generalitat valenciana, representada en la firma por Lola Johnson que actuaba como “minister of Tourism, Sports and Culture”. Legalmente, ello hubiera requerido una propuesta del conseller de Economía, su aprobación por el Consell y su publicación en el Diario Oficial de la Comunidad. Sin embargo, la decisión se adoptó prescindiendo completamente del procedimiento establecido. No existió expediente administrativo alguno que respaldara el aval.
Pues bien, pese a las ayudas (dos empresas públicas corrían con todos los gastos de la organización y asumían el pago del canon), Valmor entró en situación técnica de suspensión de pagos que, de consumarse, hubiera supuesto la rescisión del contrato con la Fórmula 1 y el pago de una penalización de dos anualidades de canon. Al cierre de 2001, Valmor contaba con unas instalaciones técnicas cuyo valor contable era de 8,8 millones y un pasivo frente a terceros de 31,8 millones. O lo que es lo mismo, estaba en quiebra.
Para evitarla, Camps y sus muchachos consumaron la enésima chapuza, una vez descartado el otorgamiento directo de una subvención a la empresa. Se decidió que CMPD comprara las participaciones de los socios de Valmor por menos de un euro y que, posteriormente, procediera a una fusión por absorción. El asunto fue llevado de tapadillo a la Junta General de Accionistas del Circuito del Motor, que era el Consell de la Generalitat en pleno, por su presidenta, Lola Johnson. La deuda que Valmor mantenía con CMPD ascendía a 14,6 millones. El 11 de febrero de 2013 se inscribió su extinción en el registro.
“A pesar de la existencia de esta deuda viva frente a la sociedad Valmor Sports, que podría haber conducido a hacer valer su derecho en una posible situación de concurso de acreedores, la decisión que se adoptó por el contrario, fue la absorción. Absorción por la que se asumían las deudas y cargas de la empresa al tiempo que por efectos de la confusión entre la posición de acreedor y deudor, se condonaba la deuda que Valmor Sports mantenía con la empresa pública”, precisa el Tribunal de Cuentas.
La operación volvía a contravenir las propias normas legales de la Generalitat, ya que para la compra de valores mobiliarios se requería una propuesta formal del titular de la conselleria correspondiente y el visto bueno de la Intervención General. El acuerdo era, en consecuencia, nulo.
El día 7 de marzo de 2012, fecha de la venta de las participaciones, el valor teórico contable de Valmor era negativo en 23,99 millones de euros. Esa cantidad, sumada a los 59,51 millones pagados como canon a la Fórmula 1 por la empresa pública SPTCV, totalizan los 83,5 millones en los que el Tribunal cifra el quebranto. El capricho del elegante presidente valenciano, el hombre de los pantalones con ceñidor trasero, salió por un pico. ¿Que dónde estaba mientras la Intervención General de Valencia? Presenciando el saqueo en primera línea y haciendo de palmero.
Fuente: Cuarto Poder:

La charla de un profesor de universidad que puso en pie a todo un auditorio

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No es fácil que una charla de 10 minutos consiga emocionar al interlocutor y a los espectadores y logre levantar del asiento a todo un auditorio. Alfredo Corell, profesor de Inmunología de la Universidad de Valladolid (UVa), ha sido capaz. Y el vídeo de su discurso en un evento TEDx está corriendo rápidamente y cosechando unas críticas estupendas en buena parte de la comunidad educativa. ¿Su secreto? Dar muy brevemente las claves para que los docentes puedan innovar en la Universidad, un entorno que él califica de hostil para esa tarea.
La conclusión de su charla es clara: se puede innovar a contracorriente. Para eso, subraya Corell, los profesores deben tener muy en cuenta a los “cómplices imprescindibles” del proceso: los alumnos. Todo para desterrar ese modelo antiguo pero que sigue muy vigente en muchas aulas y que se caracteriza por un docente que tiene unos apuntes desde hace 20 años, que pasa por completo de los alumnos y que se limita a leer dispositivas.
“Algunos van cambiando, van entrando en vereda, aunque no tan deprisa como deberían”, explica Corell a El Huffington Post mientras relata una anécdota que le ocurrió durante un descanso de su charla. Dice que se le acercó un profesor que trabaja en un hospital gratamente sorprendido por sus planteamientos. “Le contesté: pero si estáis en el hospital. Pues resulta que allí meten a los alumnos en un aula, les sueltan la chapa y se acabó. Todo eso en vez de utilizar el hospital y los casos que se pueden ver allí como herramienta de enseñanza. Estamos atrasados”, lamenta.
"LA GENTE ES MUY CREÍDA"
Corell, que también es director del Área de Formación Permanente e Innovación Docente de la UVa, cree que el principal obstáculo para innovar en la universidad es la soberbia de muchos profesores. “En general, tienden a pensar que por ser licenciados o ingenieros ya lo tienen todo. Pero puedes saber mucha Medicina y no saber explicarla. La gente es muy creída en ese sentido. Dicen: ‘Yo soy un gran investigador o un gran arquitecto y no me tiene que enseñar nadie nada”, explica.
Subraya que buena prueba de ello es que a los cursos de formación suele ir sólo la gente más joven, mientras que los veteranos, “con más categoría”, son los más reticentes. “He llegado a escuchar a gente decir: ‘Por favor, que no nos vengan más pedagogos a dar clases”. Y dice que esa es la causa del “espíritu rancio” que inunda muchas partes de las universidades.
En contraposición a ese modelo, Corell propone en su discurso dar mucha más importancia a los alumnos. Un buen ejemplo de ello es él mismo. Cuando le propusieron dar la charla en TEDx, envió una encuesta a sus estudiantes para que le dijeran qué veían en su tarea que fuera importante contar. Las respuestas que recibió le emocionaron. “Me dijeron que ningún profesor les preguntaba ni contaba con ellos. Y que les parecía un orgullo el hecho de que para dar una charla les preguntase su opinión. Eso hace que el eje de la idea se vertebre en torno a los estudiantes, que son cómplices obligados pero que mucha gente ni los tiene en cuenta”, explica.
"¡GRACIAS, PROFESOR!"
Estas son algunas de las respuestas que recibió: “Vives lo que transmites y eso es fundamental”; “Haces de tu método algo dinámico. Te distingue tu exquisito trato al alumno. Quieres que reciba lo mejor. No darías nada que no quisiera para ti. Y, sobre todo, escuchas. De hecho, ahora mismo nos estás pidiendo opinión”.
Por eso, no es extraño que Corell se emocionase hasta las lágrimas cuando, durante su charla, dio las gracias a sus alumnos. El auditorio se puso en pie en ese momento y ovacionó al profesor, al que le costó retomar la palabra. Los comentarios de los alumnos al vídeo tampoco tienen desperdicio:
“Es acojonantemente bonito verte tan emocionado. Grande, Alfredo”; “¡Gracias Alfredo por no darte por vencido y seguir adelante con locuras como estas!”; “¡Gracias profesor y enhorabuena! ¡Eres muy grande!”; “Muchas gracias por dejar atrás la figura del profesor apático y lector de diapositivas. Demuestras que querer es poder”.
Corell dice que el secreto para innovar es simplemente tener en cuenta a los alumnos. Por ejemplo, él utiliza Twitter para generar un periódico. Si sus alumnos ven una noticia que es relevante sobre algo relacionado con su asignatura, la tuitean con un hashtag. Él captura esas etiquetas y genera a diario un periódico de inmunología en el que participan estudiantes de Madrid, Valladolid, Alicante y, en breve, de Portugal y Francia. Además, sus alumnos hacen apuntes colaborativos: los elaboran unos y otros, se los corrigen mutuamente y luego los revisa él y les da el visto bueno como apuntes del curso. Pero su idea más exitosa es lo que él llama “inmunopíldoras”, vídeos cortos de cinco o diez minutos que acumulan más de 1.200.000 de reproducciones.
En el ámbito divulgativo, anima a sus alumnos a que salgan a la calle a explicar lo que saben. “El ejemplo que les pongo es: explícale a tu abuela para qué vale ponerse una vacuna. Y entonces tienen que hacer un ejercicio muy fuerte para llevarlo a un lenguaje divulgativo. Eso lo ponemos en escena el día internacional de la inmunología. Vamos a un pub y exponemos los vídeos, la gente pregunta dudas, hacemos algún juego...”, explica.
Son los trucos de un profesor que es capaz de enamorar a sus alumnos.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

“Un maltratador se está cociendo desde que tiene tres años”

Pese a todas las secuelas no sabía que aquello tenía un nombre, -violencia machista- y mucho menos que lo que le había sucedido no era por "ser la tonta que se enamora del malote del barrio", sino por ser mujer y vivir en un sistema que entiende y estructura el mundo en función de los privilegios masculinos.

No sólo duelen los golpes es ahora un monólogo impactante con el que Pamela recorre salas, colegios e institutos para enseñar a los adolescentes a detectar las sutilezas y primeros síntomas de esta "enfermedad social". A través del humor y el sarcasmo, Pamela narra su historia, se interpreta a ella y a su maltratador y, casi sin que el público se dé cuenta, va desvelando, uno a uno, los ingredientes con los que se cocina el caldo de la violencia con el que todos convivimos a diario. Y los chavales responden: "muchos se sienten identificados", asegura.

¿Qué hay debajo de las cifras de mujeres asesinadas?

Esa es la punta del iceberg de la violencia estructural. Nos llama mucho la atención la violencia física, desde una paliza a un feminicidio, pero en realidad todo lo que hay debajo somos muchas mujeres que hemos estado muertas en vida. Lo que hay detrás de esto es una sociedad patriarcal de hace más de 21 siglos. Eso que Luis Bonino llamó micromachismos y que yo ya no llamo micro. Es el machismo cotidiano al que estamos acostumbrados todos y todas: a que nos roben la palabra cuando estás hablando, o que digas una idea e inmediatamente: “si pero…”. Una cosa que vas normalizando y que son bromas, y de la broma pasa a “te lo digo con cariño, como piropo”… Eso va aumentando y no te das cuenta que forma parte de la base de abajo.

El machismo es una forma de entender el mundo... ¿Somos en parte todas y todos víctimas de ese sistema?

Un tío que mata a su mujer no se levanta un día y dice: “Yo hoy la mato”. Eso está hecho desde que era un moco, desde que tenía tres años se está cociendo ese maltratador. No es una enfermedad, no es una patología. El que tiene a la mujer en su punto de mira es por una enfermedad social, no mental. Todos somos víctimas del patriarcado, hombres y mujeres, sí.

En tu monólogo narras tu historia, pero apuntas también a una violencia que germina en la educación, en el lenguaje, la familia, la cultura...

Mi monólogo lo pasé de una historia personal a algo político cuando descubrí, gracias a los feminismos, que lo que yo había pasado no era por ser de un pueblo pequeño de Andalucía, por tener 12 años o porque mis padres fueran trabajadores de clase obrera como me dijo una vez un psiquiatra… Me sentía muy culpable, yo decía: “Soy gilipollas, me he enamorado del malo del parque y me ha pasado todo esto por tonta”.
“El machismo es una enfermedad social, no mental”
Cuando yo entendí a nivel político que esto me pasó por ser mujer y que había una estructura machista debajo de todo… por eso mi historia es al final una excusa para hablar de la violencia machista en su estructura.

¿Sirve la Ley contra la Violencia de Género y el 016 para atajar el problema?

A final la ley es un papel. Quienes la aplican son tíos y tías que por más sensibilización que le den, me da terror de cómo ven a las mujeres. Entras a denunciar y es como: “Esta a ver qué quiere”. Esperan de nosotras que seamos la del ojo morado. Hay una imagen en nuestra cabeza de mujer maltratada como escondida o como achicada. ¿Qué pasa con el 016? Lo mismo. La campaña está muy bien, pero luego se subcontrata y se subcontrata y se subcontrata a una empresa que regaña a los trabajadores por pasarse más de 10 minutos hablando con una mujer… ¿Qué coño vas a resolver en 5 minutos? Al final ves cifras, no personas. La ley está bien pero la aplican personas que no están concienciadas de verdad.

Se supone que ahora hay más concienciación. Pero los datos muestran que la violencia está cada vez más presente en relaciones entre adolescentes y jóvenes.¿Qué pasa?

Que ahora los jóvenes hablan también. No es que antes no pasara, es que antes no hablábamos de este tema. A mí me pilló en los 90 y no lo hablé, pero luego resulta que no era la única de la pandilla, fuimos varias. Gracias a que se habla más las criaturas responden, y lo bueno es que lo reconocen y llaman al 016 y suben las cifras.
“El patriarcado no sólo son hombres, sino mujeres queriendo ser como hombres”
Ahora, las campañas son una cosa y lo que las criaturas ven luego en sus casas, en las redes sociales, en la música que escuchan o lo que ocurre los fines de semana cuando salen a la discoteca, es otra. Hay una identidad masculina y femenina que todo el tiempo se está permeando de violencia, de que hombre significa “cuantas más te folles mejor”, y ellas es: “Sí, yo como soy igual que ellos me puedo acostar con cualquiera pero me siguen llamando puta si se enteran mucho”. Hay cosas que no se mueven.

Pamela Palenciano, durante la entrevista con Público. CHRISTIAN GONZÁLEZ
Pamela Palenciano, durante la entrevista con Público. 
CHRISTIAN GONZÁLEZ

¿Y cómo se corrige eso?

Para mí la respuesta está en poner la mirada en los victimarios, en los chicos. Para que esto acabe hay que poner el punto de mira en quien está ejerciendo la violencia también. Porque estamos generando una idea de libertad femenina falsa. Cuando hablamos de patriarcado es masculino, pero masculino no sólo son hombres, sino las mujeres queriendo ser como los hombres. Hay que acabar con toda la estructura, esto es lo complejo. El poder es masculino, el éxito es masculino, pero cuando las tías entramos en ese mundo se nos olvida todo y tenemos que ser como ellos: si un tío hace tal cosa, yo también, en todos los sentidos, fuerza, sexualidad, imagen… me salto un montón de normas, dejo de sentir mi cuerpo y me someto a todo para tener éxito.

Tú trabajas sobre todo con ellos, con los adolescentes. ¿Cuándo y por qué decides empezar a contarles tu historia?

A mí me dio mucha rabia sentir que me perdí mi adolescencia. Me dio muchísima rabia. Y la rabia es la emoción que nos han negado a las mujeres per sé, y es tan potente como el amor. Y mi punto fue que yo quería contar esto a nenes y nenas que están en la edad que yo tenía, para que no les pase, ese fue mi motor.
"La primera vez que hablé de esto me inflé a llorar"
La primera vez que hablé de esto fueron 12 minutos, y me inflé a llorar. Para ver lo que ves ahora en el monólogo he llorado mucho, me costaba hablar de mi ex, ni siquiera decía su nombre, decía mi ex, y hablaba muy enojada de mí. Ahora el teatro me ayuda a poner esa risa para que no sea tan duro. El público que adoro son los adolescentes, porque veo tanta sabiduría, y tanta libertad y tanta verdad en sus preguntas… con los adultos me cuesta más, cuando uno va creciendo se va llenando de filtros, de ideas. Ellos están enteros…

¿Y cómo reaccionan? ¿Se caen muchas vendas?

La mayoría de chicas se sienten identificadas. De un aula de 100, un mínimo de 10 sale llorando… y cuando lloran es por un caso personal o de su pareja o de su madre. Los chicos siempre habían ido en plan rebelde, se mosqueaban conmigo porque les pongo el espejo delante del chulo-piscina, pero últimamente tengo la inmensa suerte de que los malotes de la clase entran con la capa y al final reconocen ser victimarios. Últimamente me encuentro con muchos chicos que me dan las gracias y me dicen: “Me acabo de ver en él y menos mal que estoy a tiempo de cambiar”. Claro, te hablo de uno o dos de los otros 50 que se van, pero para mí son muchos. Para mí sentir que hay un tío o dos que puede cambiar es como… mira, una vida más fuera de esto.

Pamela Palenciano, durante la entrevista con Público. CHRISTIAN GONZÁLEZ
Pamela Palenciano, durante la entrevista con Público. CHRISTIAN GONZÁLEZ

Cuando vas a ver el monólogo te ríes. Utilizas el humor como herramienta para narrar todo esto, pero tu objetivo es incomodar...

Antes, cuando lo hacía desde la rabia, no incomodaba tanto, la gente salía más mosqueada que incómoda. Me exponía mucho y la gente al final me atacaba a mí: “¿Por qué no lo dejaste antes?” Nadie hablaba de él. Con el humor lo que consigo es: “sí, tú ríete, ríete, que conforme pase el monólogo verás la risa dónde te va a llegar, porque te estás riendo al final de tu vida, no de la mía”.
“Para que la violencia acabe hay que poner la mirada en quien la ejerce”
A través del humor es como darle la vuelta a todas esas cosas, es un humor para pensar, más negro pero también más intelectual. Si yo hablo de la cosificación del cuerpo de las mujeres me ven como la plasta que viene a darme la charla. La gente reflexiona más con el humor, porque la gente dramas no quiere.

Hay algo de lo que hablas que apenas se conoce: las secuelas, el después. Tú cuentas cómo tu experiencia afectó en tus relaciones posteriores, cómo habías asumido ciertas conductas como “normales”, cómo un día te diste cuenta de que te habías transformado en Antonio y ejercías la violencia también... ¿Se puede revertir esto?

Yo aprendí un modelo de amor en el que alguien controlaba a alguien, o en el que siempre había uno que tenía un carácter que tiraba más del otro. Cuando yo me encuentro un tío al que no le importa que yo lleve faldas cortas o largas, que no le importa si pasamos dos días sin vernos porque yo estoy apurada, pensaba: “Este no me quiere, no me quiere. Llevo cuatro días sin verle, está con otra”. Toda esa idea de que amar es que estén encima de ti todo el rato. Tú aprendes esa forma de que te amen. Cuando descubro eso se me cae el mundo, porque pensaba que las secuelas eran solo sueños, pesadillas, cosas en el cuerpo... Luego me fui al Salvador donde conocí a mi actual pareja, con el que hemos trabajado muchísimo para no caer en esos roles, ni yo ni él.
“Aprendí un modelo de amor en el que siempre alguien controlaba a alguien”
No se habla de esto porque nos cuesta mucho reconocer la violencia que sí ejercemos las mujeres con quien podemos. Hablar de la violencia que ejercemos las mujeres, a nivel de políticas de igualdad o de los movimientos feministas, es un tema muy tabú. Reconocemos los privilegios que tiene un color masculino, que no siempre están en un cuerpo de hombre.

martes, 6 de diciembre de 2016

La Constitución y el bocadillo solidario, de Emilio Silva

6 Dic 2016 http://blogs.publico.es/otrasmiradas/7352/la-constitucion-y-el-bocadillo-solidario/

Emilio Silva
Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica www.memoriahistorica.org
En las cafeterías de algunos institutos públicos, los camareros tienen una lista que se gestiona discretamente. En ella están los nombres de los estudiantes que recogen un bocadillo a la hora del recreo y que no tienen que pagarlo. El bocadillo se financia con aportaciones de profesores en huchas solidarias, venta de papeletas, petición de algunas ayudas a proyectos sociales de diversa índole y tiene una gran importancia porque es la comida segura que esos adolescentes van a tener cada día, de lunes a viernes, siempre que no haya puentes o festivos.
En los despachos de orientación de algunos institutos públicos se derrumban padres al confesar su pobreza, su impotencia para darles a sus hijos aquello que necesitan; se derrumban adolescentes que no pueden ducharse y son marginados por sus compañeros por falta de higiene, estudiantes que llevan una mochila más grande que la de sus compañeros para poder aprovechar las clases de educación física y ducharse dos veces por semana en el instituto, porque en casa no pueden hacerlo.
En los despachos de los grandes medios de comunicación se decide todos los días esconder la pobreza, no ponerle nombre y apellidos, no llevar a las portadas la desesperación de tanta gente que no puede salir de la espiral de la carencia. Se ocupan y preocupan de que quienes no viven rodeados de los pobres oigan relatos que no parecen reales. Lo hacen por un terrible objetivo, para que sus dueños, para que sus accionistas, para que los compañeros de SICAV de sus dueños y sus accionistas sigan viviendo en este país que es un paraíso fiscal para los ricos y un infierno de desprotección social para los pobres.
Repugna que quienes hoy celebran altisonantemente la Constitución de 1978, que quienes ensalzan su maravillosa gestión del poder en estos años, no se hayan atrevido a establecer un sistema de recaudación fiscal que proteja, que redistribuya, que acabe con los bocadillos solidarios, con las duchas de las que no sale agua, con la situación de todas las personas que viven al límite de su salud emocional, en una sociedad sobrada de recursos.