domingo, 22 de diciembre de 2013

ASCO

Siento pisarte la entrada anterior, Caminante, pero es justo y necesario colgar este vídeo ahora para que quien visita este Blog vea una parte de la horrible realidad que nos rodea y que permiten algunos y alienta la mayoría. No me gusta poner este tipo de vídeos violentos, no aquí, pero es que hay cosas que no podemos seguir obviando. Tampoco en Perroflautas. El texto de Martín Caparrós, Asco, podría describir muy bien lo que siento al ver estas imágenes. Por cierto, os invito a todos a que leáis el artículo de Caparrós si no lo habéis leído, aunque sea la entrada anterior no podéis dejarla pasar. Cierto es que yo tengo mi opinión particular sobre las naciones unidas y Ban Ki Moon (básicamente que no sirven para nada), pero eso es otra historia.

Estos son los hechos: Gallardón y sus ecuaces reforman la ley del aborto a su antojo, sin consultar, por supuesto, con ningún ciudadano/a. Como hacen siempre en esta mierda de democracia que tenemos. Un grupo de personas indignadas, bastantes, salen a la calle para expresar su protesta ante esa ley absolutamente asquerosa y demencial (propia, sin lugar a dudas, de unos dementes). Al final de la manifestación, absolutamente pacífica a pesar de la multitudinaria presencia de prodisturbios, un grupo de estos perros de presa se acercan a la plaza de Jacinto Benavente de Madrid y comienzan a pedir a los manifestantes allí congregados que se identifiquen. No sé lo que hicieron antes estos jóvenes, probablemente gritaron "sí al aborto seguro", "mi bombo es mío", "vergüenza me daría ser policía" o "no saques la porra cabrón", en cualquier caso, NADA justifica la reacción de estos descerebrados. NADA. Si les han quitado las pagas, les obligan a hacer horas extras mal pagadas, sus novias prefieren follar con otros o la gorra les oprime el cerebro deberían hacer algún tipo de terapia o irse al campo a pegarse tiros entre ellos en lugar de descargarse con personas que no pueden defenderse y que, sí, seguramente les insultan, claro, como para no hacerlo. 

Mi padre, que fue policía, se avergüenza de esta panda de mastuerzos que están soltando en las calles y que solo entienden el idioma de la porra, la patada y el puñetazo y siente pena de que todo un cuerpo se vea envenenado por la mala acción de estos bárbaros. No sé quién coño se creen que son pero su sola existencia repugna y espero que alguien les de su merecido algún día.

ASCO.

4 comentarios:

Carlos de la Parra dijo...

Aquí aparece la policía mostrando su peor cara. De perros de presa de los politicos y dispuestos a cubrirse de mierda por ellos.
Golpear mujeres es una bajeza, y en especial en pandilla y armados.
No representan el alma de un pueblo.
La sociedad debe promulgar una crianza de una niñez y una juventud que no cometa delitos, pero que un buen día produzcan un Nuevo mundo por la vía pacífica.
Policías, acciones así os cubren de oprobio, cumplir órdenes de éste tipo os rebaja tanto como a los cobardes que sirven a los opresores sociales y os están manipulando.
Vuestra mision es proteger al indefenso.
Lo contrario de lo que aquí aparece.

Sue dijo...

Carlos, tú sabes bien que el holocausto fue posible gracias a toda la gente anónima que apoyaba a Hitler, ¿verdad?, él solo nunca hubiera podido perpetrar semejante barbarie. Necesitó ciudadanos de a pie que creyeran en él y, incluyendo, por supuesto, milicia y policía. Esto es lo mismo. El gobierno y las grandes empresas no podrían hacer lo que hacen solos, necesitan el apoyo de otros ciudadanos. Entre ellos policías. Y los tienen, vaya que sí.

Caminante dijo...

Están rabiosos los Mercenarios.
Olvidan que cobran su sueldo del erario público, el que se nutre de mis impuestos, los tuyos, los de aquel...
Suscribo tus palabras, del art. y aquí.
Nada de esto sería posible con una ciudadanía concienciada de la importancia de su papel.
Hay desidia, miedo, mucho miedo.

PAQUITA

Sue dijo...

Lo mejor de todo es que a ellos también les están robando. Hay que ser idiota.