miércoles, 20 de marzo de 2024

CTXT. Casa Ayuso, de Gerardo Tecé

 Gerardo Tecé 5/03/2024

Cabe la posibilidad de que quien sirve en un restaurante a la una de la madrugada no lo esté haciendo por la libertad, sino por el dinero

En CTXT podemos mantener nuestra radical independencia gracias a que las suscripciones suponen el 70% de los ingresos. No aceptamos “noticias” patrocinadas y apenas tenemos publicidad. Si puedes apoyarnos desde 3 euros mensuales, suscribete aquí

https://ctxt.es/es/20240301/Firmas/45821/Gerardo-Tece-Diaz-Ayuso-horarios-hosteleria-sanidad-publica.htm

Nos quieren puritanos, sin alma, nos quieren socialistas, aburridos y en casa, respondía Díaz Ayuso a la propuesta de Yolanda Díaz de limitar horarios en hostelería en defensa de los trabajadores. Hoy me quedo en casa que tengo el cuerpo socialista. ¿Quién no ha dicho esto alguna que otra vez? Ayuso, madre de libertades, es experta en teoría de conjuntos aplicada a la política. En un restaurante a la una de la madrugada, ¿hay más gente sirviendo o siendo servida? Durante la pandemia, ¿había más gente pidiendo que su familiar enfermo en una residencia pudiese ser atendido por un médico o gente deseando tomarse una caña? Si mañana Ayuso, y no es descartable, suprimiese el presupuesto del cuerpo de bomberos para destinar el dinero a tauromaquia, volvería a tener razón: ¿cuántas casas se están quemando en este momento y cuántos taurinos están deseando ver una buena faena? 

La fórmula funciona en Madrid y, teniendo claro que la hostelería es libertad, toca preguntarse por qué Ayuso no se lanza en campaña política a favor de un aumento exponencial de los sueldos de los camareros. ¿Acaso no merecen estos trabajadores, punta de lanza de las libertades de Occidente que llevan media vida partiéndose el lomo tras la barra, cobrar al menos lo que cobra una presidenta sin experiencia fuera de la política? En su discurso, Ayuso jamás reivindica estas mejoras salariales y debería hacerlo de inmediato. En caso contrario, algún mal pensado podría llegar a la conclusión de que la libertad de la que nos habla es la de ser servidos en cualquier momento por un pobre. Porque, no nos engañemos, cabe la posibilidad de que quien sirve en un restaurante a la una de la madrugada no lo esté haciendo por la libertad, sino por el dinero.

Acierta Ayuso al relacionar libertad y hostelería. A uno le puede salir gritar “¡viva la libertad!” cuando brinda eufórico de madrugada con los amigos, pero rara vez le saldrá cuando escucha el testimonio amargo de quien ayer denunciaba en la Asamblea de Madrid que su madre murió asfixiada y sin ser atendida, porque así lo prohibió el Gobierno de Ayuso. Un relato que nos dejó el cuerpo un poco socialista, sin alma, hasta que llegó una diputada del PP para explicarle a la amargada que lo que estaba haciendo era retorcer su dolor. Sus compañeros brindaron por la contundente respuesta, porque libertad es también decirle a quien sufre que no moleste. En nombre de la teoría de conjuntos, quizá deberíamos plantearnos si no sería hora de ir pensando en medicalizar la hostelería. ¿Se ha planteado la presidenta madrileña que la libertad podría truncarse si ese segundo plato servido a la una de la madrugada provocase ardores irreparables a un cliente que no tuviese un Almax a mano? ¿No se pone en riesgo nuestra forma de vida si, dios no lo quiera, unas ostras son servidas en mal estado sin un médico de guardia en el local de moda? Si el personal sanitario fue derivado al hospital Zendal para su promoción televisiva, ¿qué impide que los restaurantes con mejor nota en Tripadvisor, además de camareros que no miren el reloj, tuvieran médicos de guardia hasta el cierre? ¿O acaso preferimos personal sanitario puritano, socialista, aburrido en hospitales sin alma?

No hay comentarios: