martes, 30 de abril de 2024

CTXT. ‘Lavender’: la máquina de IA que dirige los bombardeos de Israel en Gaza

10/04/2024   

Por Yuval Abraham (+972 Magazine / Local Call) / Traducción: Paloma Farré


El ejército israelí ha marcado a decenas de miles de gazatíes como sospechosos para proceder a su asesinato utilizando un sistema de asignación de objetivos con poca supervisión humana, revelan +972 y Local Call

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La ciudad de Beit Lahia, al norte de la Franja de Gaza, en diciembre de 2023, tras un ataque israelí. / Yonatan Sindel /Flash90   

  https://ctxt.es/es/20240401/Politica/46151/Yuval-Abraham-972magazine-Local-Call-Lavender-maquina-IA-dirige-bombardeos-Israel-Gaza.htm 

  En 2021, se publicó en inglés un libro titulado The Human-Machine Team: How to Create Synergy Between Human and Artificial Intelligence That Will Revolutionize Our World [‘El equipo humano-máquina: cómo crear una sinergia entre la inteligencia humana y la artificial que revolucionará nuestro mundo’] cuyo autor firmaba bajo el seudónimo de “Brigadier General Y.S”. En él, el escritor –un hombre que, según hemos confirmado, es el actual comandante de la unidad de élite 8200 de la inteligencia israelí– defiende el diseño de una máquina especial que podría procesar rápidamente ingentes cantidades de datos con el fin de generar miles de potenciales “objetivos” para ataques militares en el fragor de una guerra. Dicha tecnología, escribe, resolvería lo que describió como un “atasco humano tanto para localizar nuevos objetivos como para la toma de decisiones que aprueben dichos objetivos”.

Resulta que una máquina así existe. Una nueva investigación de +972 Magazine y Local Call revela que el ejército israelí ha desarrollado un programa basado en inteligencia artificial conocido como “Lavender”, cuya existencia revelamos en +972 Magazine. Según seis agentes del servicio de inteligencia israelí, que han servido en el ejército durante la actual guerra en la Franja de Gaza y tuvieron una participación directa en el uso de IA con el fin de generar objetivos para asesinar, Lavender ha desempeñado un papel fundamental en el bombardeo sin precedentes de palestinos, especialmente durante las primeras etapas de la guerra. De hecho, según las fuentes, influía hasta tal punto en las operaciones militares que básicamente trataban los resultados de la máquina de IA “como si fuera una decisión humana”.

Formalmente, el sistema Lavender está diseñado para marcar como posibles objetivos de bombardeo a todos los sospechosos de pertenecer al brazo armado de Hamás y la Yihad Islámica Palestina, incluidos los de rango inferior. Las fuentes revelaron a +972 y Local Call que, durante las primeras semanas de la guerra, el ejército dependió casi por completo de Lavender, que registró hasta 37.000 palestinos –y sus hogares– como presuntos militantes para posibles ataques aéreos.

Durante las primeras fases de la guerra, el ejército autorizó a los oficiales para que asumieran como buenas las listas de objetivos a matar que generaba Lavender sin necesidad de comprobar a fondo por qué la máquina tomaba esas decisiones o de analizar la información sin procesar en la que se basaban. Una fuente declaró que el personal humano a menudo solo servía de “sello” para aprobar automáticamente las decisiones de la máquina, y añadió que, por lo general, tan solo dedicaban personalmente unos “20 segundos” a cada objetivo antes de autorizar un bombardeo, únicamente para asegurarse de que el objetivo marcado por Lavender era un varón. Y ello a pesar de saber que el sistema comete lo que se consideran “errores” en aproximadamente el 10% de los casos y de que, en ocasiones, marca a personas que apenas tienen una ligera conexión con grupos militantes o ninguna conexión en absoluto.

Además, el ejército israelí atacaba sistemáticamente a las personas marcadas como objetivos cuando se encontraban en sus hogares –generalmente de noche, con toda la familia presente– y no en el transcurso de las actividades militares. Según las fuentes, esto se debía a que, desde el punto de vista de los servicios de inteligencia, era más fácil localizarlas en sus domicilios particulares. Otros sistemas automatizados, incluido uno llamado “¿Dónde está papá?”, cuya existencia también revelamos en +972 Magazine, se utilizaban para localizar a personas concretas y llevar a cabo los atentados con bombas cuando entraban en los domicilios de sus familias.

El resultado, como testificaron las fuentes, es que miles de palestinos –la mayoría de ellos mujeres y niños o personas que no participaban en los combates– fueron aniquilados por los ataques aéreos israelíes, especialmente durante las primeras semanas de la guerra, debido a las decisiones del programa de IA.

“No nos interesaba matar a los operativos [de Hamás] solo cuando estaban en un edificio militar o participaban en una operación militar”, dijo A., un agente de los servicios de los servicios de inteligencia, a +972 y Local Call. “Por el contrario, las FDI los bombardeaban en sus casas sin dudarlo, como primera opción. Es mucho más fácil bombardear la casa de una familia. El sistema está diseñado para buscarlos en estas situaciones”.

La máquina Lavender se une a otro sistema de IA, “The Gospel” [El Evangelio], sobre el que se reveló información en una investigación previa de +972 y Local Call en noviembre de 2023, así como en las propias publicaciones del ejército israelí. Una diferencia fundamental entre los dos sistemas está en la definición del objetivo: mientras que The Gospel marca los edificios y estructuras desde los que, según el ejército, operan los militantes, Lavender marca a las personas y las pone en una lista negra. 

Además, según las fuentes, cuando se trataba de atacar a supuestos militantes subalternos marcados por Lavender, el ejército prefería utilizar únicamente misiles no guiados, comúnmente conocidos como bombas “tontas” (en contraste con las bombas de precisión “inteligentes”), que pueden destruir edificios enteros con sus ocupantes y causan una cantidad importante de bajas. “No conviene desperdiciar bombas caras en gente sin importancia; es muy caro para el país y hay escasez [de esas bombas]”, dijo C., uno de los agentes de los servicios de inteligencia. Otra fuente dijo que habían autorizado personalmente el bombardeo de “cientos” de casas privadas de presuntos militantes subalternos marcados por Lavender, y que en muchos de esos ataques murieron civiles y familias enteras que calificaban de “daños colaterales”.

En una medida sin precedentes, según dos de las fuentes, durante las primeras semanas de la guerra, el ejército también decidió que por cada militante subalterno de Hamás marcado por Lavender estaba permitido matar hasta 15 o 20 civiles; en el pasado, los militares no autorizaban ningún “daño colateral” durante los asesinatos de militantes de bajo rango. Las fuentes añadieron que, en el caso de que el objetivo fuera un alto cargo de Hamás con rango de comandante de batallón o brigada, el ejército autorizó en varias ocasiones la muerte de más de 100 civiles en el asesinato de un solo comandante.

La siguiente investigación está organizada por orden cronológico de acuerdo a las seis etapas de la enormemente automatizada producción de objetivos por parte del ejército israelí durante las primeras semanas de la guerra de Gaza. En primer lugar, explicamos qué es la máquina Lavender, que marcaba como objetivo a decenas de miles de palestinos utilizando IA. En segundo lugar, desvelamos el funcionamiento del sistema “¿Dónde está papá?”, que rastreaba esos objetivos y avisaba al ejército cuando entraban en sus casas familiares. En tercer lugar, describimos cómo se eligieron las bombas “tontas” para atacar estos hogares. 

En cuarto lugar, explicamos cómo el ejército flexibilizó el número permitido de civiles que podían morir durante el bombardeo de un objetivo. En quinto lugar, señalamos el modo en que el software automatizado calculó de manera inexacta la cantidad de no combatientes en cada hogar. Y en sexto lugar, mostramos cómo en varias ocasiones, cuando se atacaba una vivienda, generalmente de noche, el objetivo individual a veces no estaba dentro porque el personal militar no verificaba la información en tiempo real (...)

Ilustración del día: Ley de la concordia Por Malagón

 



OTRA COSA:  Lo que nos ocultan con el ruido, de Carlos Elordi




Malestar social en Andalucía: docentes, sanitarios y sindicatos, a las calles contra Moreno Bonilla

 SEVILLA   RAÚL BOCANEGRA

Una huelga general en la enseñanza pública se suma las protestas sanitarias del fin de semana, mientras CCOO avisa: "Los acuerdos se van a cumplir porque lo que se firma, se cumple y si no, movilizaremos".

Miembros de las mareas andaluzas de sanidad y educación protestan a las puertas del Parlamento de Andalucía. Imagen de archivo.  Joaquin Corchero / EUROPA PRESS

Al malestar social que existe en Andalucía con el estado de la sanidad, el segundo problema para la ciudadanía tras el paro, después de una década en franco deterioro y, en paralelo, de expansión sin freno de los seguros privados, se le ha unido ahora la educación.

Tres sindicatos, CCOO, ANPE y USTEA, que suman la mayoría en la mesa sectorial, han convocado una jornada de huelga en la enseñanza pública no universitaria para el próximo 14 de mayo. 

Es el segundo paro general en la educación pública que las centrales le montan al Gobierno de Juan Manuel Moreno Bonilla (PP). El anterior se produjo el 4 de marzo de 2020, cuando el Ejecutivo cambió la normativa educativa mediante un decretazo para favorecer a la concertada y a la privada.

Esta convocatoria de huelga tiene lugar después de que el gabinete de Moreno Bonilla asegurara que no podía atender las reivindicaciones de los docentes porque el Gobierno central no tenía presupuestos. Este es un argumento de lo más sorprendente para las centrales, que lo han interpretado como una ruptura unilateral de las negociaciones.

El Gobierno andaluz, a punto de llegar al ecuador de la legislatura tiene controlado, no obstante, en términos electorales, según las encuestas, el patio. El presidente Moreno Bonilla, aunque esa desafección por los servicios públicos existe y se expresa en las calles, no sufre por el momento apenas desgaste, según los sondeos, tras un lustro en San Telmo.

El malestar social, en una Comunidad con severas bolsas de pobreza y miseria y que ha caído al último lugar en renta per cáspita en estos años, está en efecto ahí. El gabinete de Moreno, es cierto, tiene una virtud: esta muy atento, no ha perdido aún del todo la perspectiva y, aunque todas sus políticas giran hacia la derecha, tiene cierta capacidad de corregirse políticamente. Por ejemplo, al presidente no se le caen los anillos cuando debe rectificar, como hizo en Doñana o con la orden de Atención Primaria.

El Gobierno, según ha contado el propio Moreno, se evalúa a sí mismo cada seis meses. Hacen un balance de cumplimento del programa electoral y de cómo se les ve en la calle. La demoscopia preside esos análisis.

De todos modos, aunque el presidente lo despeja en público y rechaza debates sobre remodelaciones gubernamentales, la sensación de que parte de su gabinete no carbura adecuadamente está extendida en los mentideros políticos andaluces. Por ejemplo, en Sanidad.

Las manifestaciones del fin de semana fueron seguidas por miles de personas. Los datos revelan que a pesar de la propaganda económica del Gobierno andaluz, el esfuerzo no es suficiente y la Comunidad está en el vagón de cola en el gasto en sanidad.

En términos de gasto sanitario por habitante, Andalucía es la última de todo el país, con 1.533 euros por persona, por detrás de Madrid (1.625 euros por habitante) y País Valencià (1.678 euros por habitante). Así lo recoge, el último informe sobre gasto sanitario público elaborado por el ministerio de Sanidad. 

Aviso al presidente

Desde luego, los sindicatos mayoritarios, sobre todo CCOO, tienen la sensación de que varios departamentos del Gobierno andaluz no tienen interés real en aplicar con urgencia los acuerdos firmados con ellos, singularmente el Pacto para el Impulso Social y Económico de Andalucía.

Este fue firmado por el Gobierno, la patronal CEA y UGT y CCOO en 2023 con la idea de paliar los efectos de la crisis energética y la sanitaria tras la covid. Contiene decenas de medidas en todos los sectores productivos y su desarrollo ha sido desigual.

En Andalucía, CCOO y UGT siempre han estado disponibles para llegar a acuerdos, tanto con los gobiernos del PSOE, como ahora también con los del PP (en la primera legislatura, junto a Ciudadanos).

Y, sobre todo, les gusta que los acuerdos se cumplan. Hace un mes, en una rueda de prensa conjunta con UGT, Nuria López, secretaria general de CCOO, ya afirmó que "el diálogo social" hacía "aguas" en Andalucía y responsabilizó de ello al Gobierno andaluz, al que acusaba de ejecutar un "monólogo", en el que Moreno "presume de los actos del pacto cuando este es incumplido".

Y este miércoles, López lanzó un aviso para navegantes: "El acuerdo se va a cumplir porque lo que se firma, se cumple y si no, movilizaremos". "Vamos a seguir siendo exigentes en su cumplimiento y quien avisa no es traidor", agregó la dirigente sindical.

López, tras una asamblea del sindicato en Málaga, fue muy crítica con el presidente de la Junta. "Está poniéndole freno al avance y al progreso de Andalucía", dijo.

Su análisis fue el siguiente: "La economía va bien porque en España va bien gracias a la subida del SMI, a la reforma laboral pactada con los sindicatos y a la subida de las pensiones, pero Andalucía está perdiendo pie con el resto del país".

"Otras comunidades autónomas ya están hablando de pleno empleo, están hablando de industrialización y nosotros ni siquiera tenemos en Andalucía una ley de industria", lamentó.

Luego agregó: "Hay leyes que van en la dirección contraria y que perjudican al conjunto de los andaluces". Entre ellas, citó "aquellas que eliminan la posibilidad de que los servicios públicos, educación, sanidad, se vean reforzados".

La secretaria general de CCOO criticó además que "todo vaya para lo privado". Y remachó: "De hecho, después ya sabemos por qué, porque hay puertas giratorias donde los viceconsejeros de turno se van a las empresas a las que antes le han dando dinero".

"El presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla vive en el país de las maravillas", dijo. Y cerró: "Hay muchos problemas todavía, donde las personas trabajadoras casi no llegamos al final de mes, nos cuesta pagar la luz, nos cuesta pagar el agua, las hipotecas y los alquileres y no digo ya de llenar las cestas de la compra".

lunes, 29 de abril de 2024

Docentes con Palestina: maestras explican el genocidio de Gaza en las aulas de Galicia

 A CORUÑA   10/04/2024   JUAN OLIVER

Profesoras y alumnos de toda la educación pública gallega organizan este viernes una jornada de solidaridad con el pueblo palestino y para exigir el fin de la limpieza étnica en la franja.


Una mujer palestina desplazada visita la tumba de un ser querido el primer día de Eid al-Fitr en el campamento de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza este miércoles. Los musulmanes de todo el mundo celebran Eid al-Fitr, una fiesta de dos o tres días al final del mes sagrado de ayuno musulmán del Ramadán.  Haitham Imad / EFE



Sami Ashour llevó hace unos meses a Egipto a su familia, que había escapado allí desde Gaza, para que pudieran encontrarse, pues no se habían visto desde el inicio de la invasión. Iban con su hijo, de cinco años, a quien llevaba meses ocultándole el horror que vivían sus parientes en la franja. Antes del viaje, Sami y su mujer tuvieron que advertirle de que no podría ver a su primo, de su misma edad, su mejor amigo, porque no estaría.

Sami Ashour (Gaza, 1976) es doctor en Economía y trabaja en el vicerrectorado de Política Científica de la Universidad de Santiago. Emigró a Galicia hace 16 años, después de que él y su familia estuvieran dos veces a punto de morir en Gaza. Preside la Asociación Galaico Árabe Jenin y ha ayudado a poner en marcha Docentes con Palestina, una iniciativa que pretende comprometer al sistema educativo con la defensa de los derechos humanos y la denuncia de la limpieza étnica que Israel esta ejecutando en Gaza.

"Bombardean escuelas, hospitales, universidades, edificios habitados por familias enteras... Han muerto ya casi 14.000 niños. ¿De qué eran culpables?", se pregunta. Uno de ellos era su sobrino, asesinado junto a su padre, médico dentista de profesión.

Este viernes, Docentes con Palestina ha convocado concentraciones a mediodía en todos los centros de enseñanza de Galicia en solidaridad con el pueblo palestino, para alertar una vez más del genocidio y para que el alumnado educado en el siglo XXI sea consciente de que está viviendo en directo uno de los peores horrores que han ocurrido en la historia de la raza humana.

Valores de paz

"La idea surgió a raíz de un encuentros de profesores y profesoras con la asociación Jenin para articular trabajos pedagógicos relacionados con Palestina, porque la ley del sistema educativo dice que entre los objetivos de la educación figuran los valores de la paz", dice Miguel Paz, docente y portavoz del Sindicato de Traballadores e Traballadoras do Ensino de Galicia (STEG), que subraya que en la iniciativa participan profesionales "de todas las sensibilidades sindicales".

"Explicar que ahora mismo está ocurriendo un genocidio y exigir su final es difícil, pero es una tarea absolutamente pedagógica", sostiene.

Sami tiene un discurso muy duro con el Gobierno de Israel, recuerda que su Ejército es una fuerza agresora y ocupante de territorios que no pertenecen a ese país, y también critica la tibieza de la respuesta de los gobiernos occidentales. Por eso defiende la importancia de que las generaciones jóvenes de europeos se eduquen en valores distintos a los de sus predecesores.

"En la Primera Intifada del año 1985, los telediarios llamaban 'terroristas' a los adolescentes asesinados por tirar piedras a los tanques israelíes", recuerda. "Durante años se nos ha identificado con el terrorismo, y eso ha servido a Israel para diseñar y llevar a cabo esta limpieza étnica. [El presidente isrelí] Netanyahu y sus ministros han llegado a decir en público que en Gaza nadie es inocente. ¿Cómo que no?", vuelve a indignarse.

Para los profesores, lo que está sucediendo en Gaza también es un reto. Especialmente para los de las asignaturas de Historia. Alexandra Cabana lo es en los cursos de Bachillerato del Instituto de Educación Secundaria (IES) Terra Chá, en Lugo. "La creación del Estado de Israel y todo lo que se ha derivado de ahí forman parte de los contenidos curriculares que ya trabajábamos dentro de las aulas", recuerda. Y aunque es difícil hacerlo, tenemos que explicarles lo que está sucediendo ahora".

Redes sociales

Alexandra advierte de esa dificultad porque las redes sociales se han convertido en el vehículo principal a través del que los niños, niñas y adolescentes se informan hoy de lo que sucede en el mundo. "Antes ese aprendizaje era más social, en familia, se veía y se debatían los contenidos del telediario, del periódico... Pero hoy se produce casi en solitario, y es necesario advertirles de las confusiones que pueden transmitirles las redes".

La profesora alerta también del riesgo de que el genocidio que vive el pueblo palestino acabe pasando inadvertido. En primer lugar porque se perciba como algo lejano "cuando en realidad está ahí al lado, al otro lado del Mediterráneo". Y en segundo término, porque el ser humano "tiene una enorme capacidad para acostumbrarse a la violencia". "Sucede igual con los asesinatos machistas, con la violencia vicaria, los vemos semana a semana... Y no podemos permitir que nos acaben pareciendo algo habitual".

Docentes con Palestina ha llamado a los claustros, asambleas de profesores y alumnos y a las juntas de delegadas y delegados sindicales de todos los centros de Galicia a adherirse a un manifiesto, a desarrollar acciones de denuncia y a concentrarse el día 12 en sus instalaciones. Se trata de actividades voluntarias tanto para alumnos como para profesores.

El texto que prevén leer al final dice lo siguiente: "A mediados de marzo [las víctimas mortales] superan las 30.000 personas muertas, masacradas. Casi 80.000 las heridas, 1,7 millones de personas desplazadas de sus hogares. Casas, hospitales, escuelas, destruidas de forma sistemática y planificada. La comunidad escolar tenemos la obligación de actuar frente a la barbarie y actuar como lo que somos, parte de la sociedad civil, para presionar a nuestros gobiernos con el fin de parar este genocidio".