viernes, 21 de abril de 2023

Banca March y los dueños de Ferrovial atrapados en la tormenta de Credit Suisse

 19/3/23

Ramon Peña Perez está con Pili Sierra Fernandez


Los dueños de Ferrovial, los miembros de la familia Del Pino, y Banca March se han visto atrapados en la crisis que vive Credit Suisse en la actualidad, que le ha obligado a reclamar asistencia financiera al Banco Central helvético y ha devuelto los fantasmas de una nueva crisis financiera.

La saga de constructores, que hace unas semanas protagonizaron un auténtico terremoto político por la decisión de trasladar su compañía a Países Bajos, es uno de los inversores que se está viendo afectado por las dudas de viabilidad de la entidad europea, aunque no son lo únicos. También Banca March, sus propietarios y una parte de sus clientes cuentan con una pequeña exposición al grupo, según los datos recabados por THE OBJECTIVE.

No son los únicos que podrían tener que asumir pérdidas en caso de una quiebra de Credit Suisse. Los bancos españoles de manera directa, de igual forma, se verían perjudicados, aunque los riesgos serían limitados para el conjunto del sector, así como otras serie de empresarios, compañías y personas con altos patrimonios, principalmente.

La familia Del Pino, cinco millones en riesgo por Credit Suisse

De acuerdo con las cifras, los dueños de Ferrovial apostaron por Credit Suisse a finales del ejercicio pasado, a pesar de que esta entidad ya presentaba dificultades y se estaba viendo afectada por una retirada de depósitos, además de mantener bonos emitidos por el grupo suizo.

La familia Del Pino conservaba, en concreto, bonos conjuntos con vencimiento en diferentes fechas por un valor global de casi 2,5 millones a finales de diciembre, y decidieron el último trimestre de 2022 invertir otros 2,5 en la participación de un fondo de la gestora a través de una de sus sicav, Swift. Precisamente este vehículo de inversión colectiva está gestionado por el banco helvético.

La cantidad no es relevante para el patrimonio de los principales accionistas de Ferrovial, teniendo en cuenta que solo con esta sicav acumulan 331 millones en multitud de valores, según la información de la CNMV. Este dinero es superado por los otros dos instrumentos de inversión colectiva que tienen aún abiertos, pese al golpe fiscal de estas sociedades por parte del Gobierno.

En cuanto a Banca March, otro de los afectados por las serias turbulencias de Credit Suisse, también tiene en cartera exposición a bonos del grupo helvético a través de sicavs en la que invierte la familia fundadora, los March, y clientes de la entidad.

Los datos indican que en Torrenova, el segundo vehículo más relevante de estas características, a cierre del ejercicio pasado mantenía bonos de Credit Suisse por 3,2 millones euros. Este importe es residual en su caso, ya que el patrimonio de este instrumento alcanza casi los 1.000 millones. Banca March, además, también asume un riesgo con otra de sus sicavs, Bellver, con la que tiene otros 2,1 millones en otro bono emitido por el conglomerado suizo.

Al igual que los dueños de Ferrovial y Banca March, el conjunto del sector financiero español tiene una exposición a Credit Suisse. Un hecho que está monitorizando y analizando el BCE ante el terremoto desatado esta semana sobre su salud financiera. Según Renta 4, la banca de nuestro país tendría un riesgo máximo de unos 1.000 millones en distintos productos de manera directa, principalmente deuda. Esta cantidad es limitada y asumible. Los bancos consideran que es residual y poco significativa.

Si finalmente Credit Suisse tiene que ser reestructurado e intervenido, algo que no es descartable, todo ese dinero a priori tendría que perderse. Eso sí dependería del plan de rescate que se diseñara y las necesidades. Tanto los acreedores como los accionistas, en principio, asumirían el golpe de dicho rescate. JP Morgan contempla entre los escenarios dicha posibilidad, aunque también baraja que sea vendida a UBS, el principal competidor.

A juicio de los analistas del banco norteamericano, la asistencia que han tendido las autoridades helvéticas no solucionará los problemas del gigante suizo. Para JP Morgan, la ayuda de liquidez de unos 50.000 millones de euros «no es suficiente», debido a los «problemas continuos de confianza del mercado con su estrategia de banca de inversión y la erosión continua de la franquicia». Credit Suisse lleva meses sufriendo una constante fuga de clientes y depósitos.

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