viernes, 3 de febrero de 2023

CTXT . Periodismo artesanal - SEBASTIAAN FABER

14/1/23

(...) Una idea quizá más discutible que plantea mi conversación con Chotiner, aunque quede implícita, es que en España sería bastante difícil imaginarse a un(a) periodista que pudiera trabajar como lo hace él todas las semanas. ¿Se imaginan hoy a cualquier medio español tratando con tanta irreverencia a entrevistados tan poderosos? ¿Estos permitirían que se les retratara con sus vergüenzas al aire?


         Por un lado, es una cuestión de cultura periodística. Como escribía el otro día Gerardo Tecé, “Hace tiempo que la tarea del gran periodismo dejó de ser contar qué pasaba para dar paso a publicidades”. Solo hay que ver el tratamiento de la prensa a Alberto Núñez Feijóo: “El líder del PP nunca se topa de frente con periodistas que le interrumpan diciendo que lo que dice es falso”; al contrario, “el mensaje de Feijóo es amplificado en los grandes medios, motivo por el cual seguirá paseando por ellos con la comodidad del que está en casa”.

 

        Pero también es una cuestión de poder. Una revista como el New Yorker, con una circulación impresa de 1,2 millones y más de 18 millones de visitas mensuales en la web, se puede permitir mosquear a quien sea. (Incluidos a sus propios empleados, cuyas condiciones laborales, por otra parte, han ido mejorando desde que se sindicalizaron hace cuatro años). En España, como bien sabemos, el nivel de precariedad que afecta a la mayoría de las y los trabajadores periodísticos dificulta, y mucho, su capacidad de cuestionar al poder político y económico.


 De ahí la importancia de vuestro generoso apoyo a este proyecto, que este mes cumple ocho años y que se fundó con la idea, precisamente, de cultivar un periodismo artesanal en el mejor sentido de la palabra. En un país donde las grandes fuentes de financiación mediática –los poderes públicos, los partidos políticos, las empresas, los bancos y sus fundaciones– piden, a cambio de sus cuatro duros, que las redacciones les vendan su alma, la única forma de cultivar la independencia verdadera es recurrir a las, les y los lectores. Esta revista está hecha para vosotras, nuestra comunidad, en el espíritu dialógico que refleja ese género fundamental que es la entrevista: un espacio de cuestionamiento. Por eso no solo nos encanta veros en las fiestas, los cursos y el club de lectura, sino también que cuestionéis y critiquéis nuestro trabajo.

 

        Y, seamos honestos, ¿qué otros medios nacionales hay donde un correo a la redacción enviado a las dos de la madrugada posiblemente lo conteste a vuelapluma el mismísimo batería de la banda?

 

Sebastiaan Faber

 

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