viernes, 4 de febrero de 2022

Libro: Como vaya yo y lo encuentre, de Mar Gallego. Introd. de Fernando Broncano

 Fernando Broncano R  14/1/22


Por un comentario a mi libro Conocimiento Expropiado de Saray Ayala, llego a este magnífico libro de Mar Gallego sobre las formas de resistencia oblicuas de las mujeres andaluzas.

Como Ana Iris Simón, Mar Gallego viene de abajo y cuenta la experiencia de su gente, pero su mirada tiene largo alcance de futuro: anima a escuchar lo inaudible, las formas indirectas de resistir, como la anécdota que contaba la cantante María Jiménez, que recoge la autora: "—¡Fulanita!, si me escuchas una canción te limpio el suelo. Yo le cantaba una canción, dramatizaba, lloraba y le limpiaba el suelo. Invertía, invertía en mí." Relato de la cantante María Jiménez sobre su infancia en una corrala de Triana.

Una mirada nada nostálgica a la tradición, una lección necesaria de cómo clase e identidad caminan por sendas complementarias. Una maravilla que os recomiendo. Aquí una cita:

























Crecí con la sensación de no tener demasiadas cosas. Me crié en un salón sin ventanas, en un hogar sin cuarto propio. Compartir no fue para mí una opción. No quedaba otra. Pero, dentro de las limitaciones, Andalucía me regaló la resiliencia como bandera y la calle como casa. Un padre que, cuando llegaba la celebración del individualismo en cada cumpleaños, se curraba una cartulina para recibirme con actitud de verbena en la esquina de mi calle con un cartel que decía: «¡Te queremos, pero regalo no tenemos!». Era su forma creativa y dulce de luchar contra la agenda del capitalismo y los deseos que este estaba depositando, sin que él pudiera hacer nada, en las infancias de sus hijas y de su hijo. Es en el resistir y en la resiliencia de los pueblos que llevan en la frente la palabra fracaso donde está la base de nuestra futura supervivencia. Más nos vale dejar de despreciar sus sabidurías. En esos mundos, el lujo no es un derecho. En esos mundos, vivir con dignidad no debería ser un privilegio. Sin los relatos que rescatan nuestras memorias, la dignidad no existe. Si las identidades que se han forjado a la periferia del sistema son quienes más resisten, son los pueblos más desfavorecidos y las gentes más machacadas las que más conocimiento tienen que aportar sobre esta cuestión. Si Andalucía, como tierra pobre, puede arrojar luz en la construcción de un sistema que no tenga como eje central el abrazo al éxito único que se nos impone desde el neoliberalismo, las mujeres andaluzas de clase obrera deben ser entendidas, dentro del Estado español, como grandes maestras de los movimientos feministas, precisamente porque su contexto de mayor vulnerabilidad las ha llevado a buscar salidas no previstas por el statu quo.

Mar Gallego, Mar. Como vaya yo y lo encuentre: Feminismo andaluz y otras prendas que tú no veías pp. 181-182. Editorial Libros.com.

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