martes, 26 de diciembre de 2023

El infierno del Darién está fuera de control: 500.000 migrantes expuestos a violaciones, asesinatos y robos, de JAIRO VARGAS MARTÍN

 JAIRO VARGAS MARTÍN

El Darién es un tapón de selva virgen que corta la ruta migratoria hacia EEUU entre Colombia y Panamá, controlado por el crimen organizado. El año 2023 bate todos los registros con casi medio millón de personas que han atravesado este punto fatal donde no hay atención humanitaria y se cuentan cientos de muertos y desaparecidos.

Una migrante venezolana baja junto a su hija de una canoa tras cruzar la selva del Darién, que separa Colombia de Panamá, en su ruta migratoria hacia EEUU.  Juan Carlos Tomasi / MSF


"Estamos cruzando la selva buscando un mejor futuro, no para que nos acaben la vida. Si no te acaba la vida una culebra, te acaban la vida los hombres que están adentro, que violan y matan". La que pronuncia estas palabras es una migrante venezolana que ha logrado atravesar el tapón del Darién, una franja de selva virgen de casi 6.000 kilómetros cuadrados y que corta la carretera Panamericana, que conecta el continente de norte a sur, desde Alaska hasta la Patagonia. Esta vía se interrumpe solo en la localidad de Necoclí, en el departamento colombiano de Antioquia. Ya no hay más asfalto hasta el municipio panameño de Yaviza, al otro lado de una reserva natural que en los últimos años se ha ganado el apelativo de "infierno verde" para los migrantes.

La mujer relataba a los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Panamá su particular infierno –el de casi medio millón de personas solo en 2023– a lo largo de este duro viaje por la selva. Además de los ríos, barrancos y lodazales del camino, de los mosquitos y animales peligrosos que lo habitan, en el tapón del Darién también acecha la violencia omnipresente del crimen organizado, que ha convertido este inhóspito territorio en un lucrativo negocio a costa de la desesperación de cientos de miles de personas que ya llevan a cuestas miles de kilómetros sin apenas ayuda humanitaria.

Casi 400 agresiones sexuales

"¿Cómo sobrevive una a cinco violaciones?", se lamentaba esta migrante, testigo de numerosos episodios de violencia sexual en su camino. Solo en 2023, el personal de MSF en Panamá ha atendido a 397 supervivientes de violencia sexual –107 solo en octubre– entre los que se cuentan varios niños. Según alerta, esta cifra solo muestra la punta de un iceberg, "ya que la violencia sexual a menudo no se denuncia debido al estigma y el miedo", señala Luis Eguiluz, coordinador general de la ONG para Colombia y Panamá.

"¿Qué vi? Muchas cosas. Maltrato físico y verbal, violaciones, muertes. Nos quitan lo que tenemos, y al que no tiene lo golpean. Nos violan. Nos hacen daño. Matan a muchas personas, las tiran de arriba y nos dicen que nos callemos y, si no, seremos buscados por nuestra familia", añade en su testimonio esta mujer, similar al de muchos otros recogidos a lo largo de los últimos dos años en multitud de medios de comunicación internacionales.

"Prácticamente nos secuestraron, nos llevaron caminando y muchas de las compañeras fueron abusadas y maltratadas, porque a las personas que no tenían el dinero nos maltrataban. Muchas fueron violadas. Mataron a un muchacho frente a nosotros con un tiro en la frente", detalla la superviviente.

Las coberturas periodísticas sobre el drama inhumano del Darién han ganado premios y han ocupado portadas de los principales diarios, han llenado informativos y documentales, pero los cambios han sido pocos, salvo el número de migrantes que se ven obligados a exponerse huyendo de la pobreza, los conflictos o la violencia en Latinoamérica y otra zonas olvidadas del mundo. MSF y varias agencias de Naciones Unidas califican la situación como una "crisis humanitaria cada vez más profunda" y carente de un enfoque serio e internacional.

Más de 450.000 personas en 2023

El Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) de Panamá contabilizó el cruce de 133.000 personas en 2021. Se duplicó en 2022, con 248.000. A cierre de noviembre de 2023 ya habían atravesado 458.228. Son sobre todos venezolanos (294.598), aunque empiezan a despuntar ecuatorianos (51.129) y se disparan las cifras de haitianos (41.489) (...)


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